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SEIS ESTUDIOS SOBRE HOMOSEXUALIDAD [1] PARA COMENZAR Una Guía para el/la Responsable del Grupo de Estudio (y los/las Participantes) 1 - SOBRE EL TEMA La sexualidad es un componente inseparable de nuestro ser. Somos seres sexuados y prácticamente todo lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos está profundamente afectado por esa realidad. La forma en que nos relacionamos con los demás y aun con Dios, está determinada en gran manera por nuestra identidad sexual. Sin embargo, la mayoría de nosotros/as encuentra que es un poco incómodo hablar con sensibilidad y objetividad sobre este aspecto de nuestras vidas. Consideramos a nuestra sexualidad en gran parte como un tema privado, y eso es ciertamente bueno. Un moderado grado de pudor es muy positivo. Evita que nos deslicemos fácilmente en la vulgaridad y la pornografía; evita que rebajemos algo tan precioso y hermoso. Pero las inhibiciones en temas de sexualidad también pueden impedir que tengamos una más profunda y más intima comprensión de nosotros/as mismos/as y de las personas que nos rodean. 2 - SOBRE EL ESTUDIO Existe un mundo de diferencia entre un estudio y un adoctrinamiento. Un adoctrinamiento es como un lavado de cerebro: quiere convencer a la audiencia que la posición del expositor no es sólo correcta, sino que es la única posición sensata. Un adoctrinamiento bien puede alentarle a "que piense por si mismo/a", con tal que llegue a la misma conclusión que la del expositor. Aquel/la que adoctrina, está seguro/a que él o ella posee la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad. Un estudio, por otro lado, alienta a que uno/a mire objetivamente la información que existe en el mercado, con la intención de permitir que uno/a determine por si mismo/a cuál de las muchas veces amplias y divergentes posiciones y aseveraciones, serán en última instancia válidas. Por cierto, él/la que presenta un estudio, también sostiene una posición, y obviamente, éste/a está convencido/a que su posición es preferible a otras posiciones. Pero existe una gran diferencia: un estudio nos alienta a disentir, a discutir y a desafiar lo que se presenta, y por ende, a buscar y a examinar y a evaluar los argumentos por nosotros/as mismos/as para determinar "si las cosas son así" (Hechos 17:11). El/la que presenta no pretende tener la plena y última verdad, pero presenta la verdad tal como la ven varias personas (incluido/a él/la mismo/a), y somete esta verdad al juicio de los/las que participan en el estudio. El/la que guía un estudio, es consciente del hecho que "ahora conozco imperfectamente; luego conocer‚ perfectamente..." (1º Corintios 13;12). Este/a guía asume que todos/as nosotros/as podemos poseer la verdad total. Se sigue que en un estudio uno/a no puede esperar que los/as participantes todos/as, lleguen a la misma conclusión. De hecho, si lo hiciesen, habría motivos para sospechar que el/la que presentaba no actuó como un/a guía del estudio, sino que como un/a inteligente proselitista, les hizo un lavado de cerebro a las personas. Un/a maestro/a responsable respeta a los/as participantes (no importa las conclusiones a las que lleguen) sin estar necesariamente de acuerdo con las posiciones de estos/as. Es el deber de tal maestro/a suscitar las preguntas que alentar n a todos/as, incluido el/la maestro/a, a mirar la información y los argumentos nuevamente para ver si no se nos escapó algún punto significativo. Esto significa que un estudio no se termina nunca. Seguimos creciendo y cambiando mientras vivimos. De lo dicho hasta ahora, se puede ver que no es siempre fácil distinguir un estudio de un adoctrinamiento. Aparentemente los dos pueden parecer iguales: cada uno presenta información, desarrolla argumentos y arriba a conclusiones; cada uno puede alegar estar dedicado a la búsqueda de la verdad. Este estudio quiere ser un verdadero estudio, pero está alerta. ¡Eso es lo que cada expositor dice antes de proceder a venderle su producto! Todos/as aquellos/as que realizan un lavado de cerebro, insisten que los/as otros/as las/as que quieren hacerle a usted un lavado de cerebro. Usted deber ser el/la juez. Por supuesto, usted tampoco es imparcial. ¿O lo es? 3 - SOBRE ESTE CURSO PECULIAR Este curso es un intento de concentrarnos en los puntos claves de un tema sumamente complejo. Por esta razón, los estudios han sido dispuestos en un orden específico haciendo que cada sección se desprenda de la que la precede. Esto significa que para obtener el máximo beneficio, los /as miembros del grupo de estudio deben comprometerse los/as unos/as con los/as otros/as a soportar el estudio hasta el final de cada sección y de no estar ausente en ninguna reunión. Dada la complejidad del tema y las intrincadas interconexiones entre las varias sub-secciones, es fácil perderse en la discusión e irse por las tangentes. El/la guía de la discusión quizá deba intervenir de vez en cuando para mantener el estudio en su ruta. Traten de no salirse demasiado del tema de cada sesión. Posterguen algunas preguntas hasta la siguiente reunión cuando tendrán la oportunidad de explorar otras dimensiones relacionadas con el tema en general. Cuando se hayan terminado los estudios, sentirán sin duda que habrá mucho para seguir diciendo y estudiando. De ser así, entonces este proyecto habrá sido un éxito. Para estimular su continuo interés, cada estudio ha sido suplementado con notas bibliográficas. Allí, como en los estudios mismos, se encontrará representantes de varias posiciones y opiniones que van desde lo sublime a lo ridículo. Por supuesto le queda a usted determinar cuál de éstas es sublime y cuál ridícula. Sin duda es parte de su experiencia, que a medida que va madurando y tendiendo más práctica, muchas veces llega a la conclusión que aquello que en un principio considera usted sublime, es realmente ridículo, y que lo que en un principio consideró ridículo, no es tan ridículo después de todo. Lo único que se puede pedir es que se acerque usted a cada autor y a cada posición con una mente abierta y que se permita el privilegio de cambiar su forma de pensar a medida que prosiga estudiando. Estos estudios son bastante extensos. Quizá desee estudiar algunos de ellos en dos sesiones o saltear algunas porciones que no le parecen esenciales. De cualquier manera, no se empantane. Siga adelante. No habrá terminado con todas las preguntas para cuando venga el reino. Cada estudio alterna secciones de PRESENTACIÓN con secciones de DISCUSIÓN. Para evitar crear la impresión de que una persona es la "autoridad" y que los demás sólo pueden escuchar y hacer preguntas, se sugiere que varios miembros del grupo compartan la responsabilidad. En cualquier sesión, una persona puede estar a cargo de las secciones de PRESENTACION y otra puede coordinar las secciones de DISCUSIN. Hasta pueden intercambiar roles y la siguiente vez, se pueden elegir diferentes personas. Haga lo que pueda para animar el interés del grupo y para garantizar la participación del mayor número de personas y así enriquecer la atmósfera del dar y del recibir que esta serie de estudios trata de mantener. Cualquiera sean los arreglos que usted haga, aquellos/as que conducen ejercen funciones de guía en cualquier sesión, deber n ellos/as mismos/as familiarizarse con los contenidos de cada estudio de antemano, preferentemente mediante el análisis del estudio como equipo. Las secciones de PRESENTACION pueden simplemente ser leídas o parafraseadas por el/la gu¡a eleg¡dos/a. Al concluir cada sección de PRESENTACION seria conveniente que alguien resumiese lo que él o ella ha escuchado antes que el grupo avance hacia la DISCUSION. Y ahora, antes de comenzar, oremos que el Espíritu nos guíe hacia la verdad más profunda, tal como Jesús prometió que haría. "Todavía tengo muchas cosas que decirles, pero ustedes no las pueden comprender ahora. Cuando venga el Espíritu de la Verdad, él los introducir en toda la verdad..." (Juan. 16:12 y ss). "Hagan lo que puedan ... como fieles dispensadores de la Palabra de verdad". (2º Timoteo. 2:15). PRIMER ESTUDIO Una Aproximación Heterosexual al Tema de la Homosexualidad PRESENTACION 1- INTRODUCCION El fenómeno de la homosexualidad no puede seguir siendo ignorado. Cada vez más, las personas de orientación homosexual están encontrando el coraje de asumirse y de manifestarse públicamente, y, comenzamos a ver que son muchas las personas con esta orientación sexual. Se estima que el cuatro por ciento de la población es de orientación homosexual, mientras que hay quienes insisten que puede ser clasificada como de orientación homosexual hasta el diez por ciento de la población [2] . En la Argentina podemos considerar que viven alrededor de un millón doscientas mil o más personas de orientación homosexual, y pertenecen a todas las profesiones y a toda condición social. Dentro de cada denominación religiosa (en países desarrollados) existen organizaciones y publicaciones que se dedican específicamente a las necesidades y a las inquietudes de las personas de orientación homosexual. Por ejemplo, en algunos países, dentro del ámbito católico existe un grupo llamado Dignidad (Dignity). Entre los anglicanos hay uno denominado Integridad (Integrity), entre los luteranos Los Luteranos Comprometidos (Lutheran Concerned), por sólo nombrar algunas de las más significativas. Y hasta existe una iglesia constituida por personas de orientación homosexual (en los Estados Unidos) denominada: The Universal Fellowships of Metropolitan Comunity Churches y que en la Argentina de llama la Iglesia de la Comunidad Metropolitana, y que afirma tener unos 27.000 miembros. Esta Iglesia está solicitando ser admitida al Consejo Mundial de Iglesias (en Estados Unidos) [3] . Tal como dice el profesor Haas: "la homosexualidad no está solamente siendo asumida públicamente, sino que está caminando por la nave central del templo y en el presbiterio". [4] . Sin embargo, seamos claros: la sola existencia de la homosexualidad no implica en sí que debamos ahora aceptar el fenómeno. Últimamente ciertos juicios en los Tribunales canadienses han demostrado que hasta el diez por ciento de la población canadiense puede ser anti-semita. Ciertamente no por eso deba llegarse a la conclusión que el antisemitismo es ahora aceptable en Canadá. Solo podemos decir que el fenómeno es de mayor magnitud que lo que se había pensado y que necesita que se le estudie cuidadosamente. Existen otras y mejores razones aun para estudiar el tema de la homosexualidad, y éstos se irán viendo con mayor claridad a medida que prosigamos con los estudios. Al menos este estudio nos dispondrá a que agudicemos nuestros instrumentos bíblicos y teológicos cuando nos pongamos a trabajar sobre temas que de otra manera hubiésemos ignorado. Necesitamos reflexionar nuevamente y con mayor profundidad sobre lo qué es nuestra Biblia y cómo debe ser interpretada en la vida de la iglesia; y, como cristianos y luteranos necesitamos pensar en forma más clara y precisa sobre el corazón y el centro de nuestra teología. Si el estudio sobre la homosexualidad nos ayuda a hacer más que esto, entonces tal estudio vale la pena aun cuando por momentos nos cause algún dolor o incomodidad. 2- HACIA UNA DEFINICION DE LA HOMOSEXUALIDAD DISCUSION Compartan entre ustedes lo que saben sobre las personas de orientación homosexual y sobre la homosexualidad. Hagan todo lo posible por separar los hechos de la ficción, y traten de no ser parciales en la descripción. Existe mucha información que no habla muy bien de la homosexualidad. Las estadísticas indican que entre las personas de orientación homosexual existe una tendencia relativamente elevada hacia la promiscuidad, y que las relaciones homosexuales tienden a ser de corta duración. [5] Por supuesto, las estadísticas también registran una alarmante incidencia del maltrato a los niños, de mujeres golpeadas y maltratadas por sus esposos, de la prostitución, el incesto y de mujeres violadas por sus maridos - por no hablar del incremento en el porcentaje de divorcios. Todas estas aberraciones son aspectos de la perversión entre los heterosexuales. Obviamente la preponderancia de la perversión entre los heterosexuales no es una buena razón para rechazar el fenómeno de la heterosexualidad en sí. Pregunta: ¿Es la predominancia de la perversión entre las personas de orientación homosexual una razón convincente para rechazar a la homosexualidad en sí? Por favor observen bien: en última instancia, luego de todo lo que se reflexione, uno/a puede llegar a la conclusión que la homosexualidad debe ser rechazada integra o parcialmente. La pregunta que se nos plantea aquí es si la incidencia de la perversión homosexual es razón convincente como para rechazar a la homosexualidad como tal. A esta altura claro está , podrán desear argumentar que la homosexualidad en sí misma es una perversión. Seria aconsejable no obstante, postergar la discusión de este tema hasta que nos hayamos familiarizado más con el fenómeno de la homosexualidad, y hayamos conocido a personas de orientación homosexual personalmente; de otro modo, estaríamos aprobando o condenando algo de lo que nada sabemos ¿Podrían identificar a una persona de orientación homosexual si se encontrase con ella? Recuerden que una de cada veinticinco personas con las que se encuentran en la calle puede ser clasificada como de orientación homosexual. ¿Podrían identificar a una de estas personas entre la muchedumbre? ¿Conoce alguno/a de Ustedes a una persona de orientación homosexual? De ser así, ¿Estarían dispuestos/as a compartir algo sobre su amistad con esta persona? ¿Cómo cambió su relación con esta persona cuando se dio usted cuenta de la orientación sexual de él o ella (si es que en verdad cambió)? ¿Cambió usted su actitud hacia las personas de orientación homosexual como resultado de haber conocido a una? Si así fuese, ¿Cómo cambió? ¿Cuán importante diría usted que es conocer a una persona de orientación homosexual antes de formarse una opinión sobre ellas o ellos? Existen películas o videos que pueden proporcionar mayores oportunidades de comprender el fenómeno de la homosexualidad. Las películas al estilo Hollywood con su caracterización sensacionalista, no serán de mucha ayuda, pero existe una serie de documentales que tienen como fin el presentar el tema sin prejuicios y sin una actitud moralizante y que permiten a la audiencia ver y escuchar por sí misma y sacar su propia conclusión PRESENTACION a. Atracción Sexual y Características de Personalidad Los/as que han asesorado durante mucho tiempo a personas de orientación homosexual dicen que es casi imposible distinguir a una persona de esta orientación de una persona heterosexual sobre la base de la apariencia exterior o de características de personalidad. Dicen que la opinión popular que sostiene que los hombres de orientación homosexual son afeminados y que las mujeres con dicha orientación son masculinas es groseramente inexacta. Lo opuesto puede ser verdad: un hombre muy "masculino" puede ser de orientación homosexual. De esto se desprende que las características de personalidad o la contextura física no son indicadores fidedignos de la homosexualidad o de la heterosexualidad. De hecho, no estamos siquiera seguros sobre cuáles deben considerarse los rasgos de personalidad específicamente masculinos o femeninos. Tradicionalmente, la calidez, la ternura, la compasión y la conmiseración han sido considerados como rasgos de la personalidad femenina, pero estos son precisamente los rasgos que los feligreses esperan encontrar en un pastor (quien hasta hace muy poco tiempo siempre fue un hombre). ¿Quiere decir esto que, idealmente hablando, los pastores deberían ser mujeres u hombres afeminados? O ¿significa que estuvo mal desde un comienzo el que se considerasen estos rasgos como femeninos y que idealmente, todos, tanto mujeres como hombres deberían ser cálidos, tiernos y compasivos? Ciertamente que están presentes en cada uno/a de nosotros/as, diferentes rasgos de personalidad que varían en intensidad y en combinación. Algunos hombres son más compasivos que algunas mujeres -eso no les quita masculinidad- y algunas mujeres son más frías y lógicas que algunos hombres, y eso no las hace para nada menos femeninas. De ahí que ni siquiera la masculinidad o feminidad pueden ser identificadas con ciertas características de personalidad y mucho menos puede decirse que la homosexualidad o la heterosexualidad sea cuestión de rasgos de personalidad. La homosexualidad es una cuestión de atracción sexual. Mientras que las personas heterosexuales se sienten sexualmente atraídas hacia las personas del sexo opuesto, lo opuesto es cierto en el caso de las personas de orientación homosexual. Estas personas se sienten sexualmente atraídas hacia miembros de su mismo sexo y no hacia miembros del sexo opuesto. No importa lo mucho que los padres de un adolescente con orientación homosexual puedan alentarlo para que éste vaya a bailar y tenga citas con muchachas, las muchachas lo dejan "frío". Sin embargo, no se apresure a sacar conclusiones; no todo muchacho que no está "loco por las muchachas" debe ser por lo tanto identificado como alguien de orientación homosexual. Este joven puede ser simplemente alguien que tarde en madurar o que es tímido pero que está dentro de lo que se considera "normal" para los heterosexuales. Sea como fuese, lo que debe recordarse es que las características de personalidad tienen poco que ver con la homosexualidad o la heterosexualidad. Este punto es lo suficientemente importante como para que se le dedique tiempo a una prolongada discusión del mismo. b. La Atracción Sexual como Cuestión de Grado PRESENTACION La información con la que se dispone sugiere que una persona no es o de orientación homosexual o de orientación heterosexual, sino que la homosexualidad y la heterosexualidad son una cuestión de grado, por lo que una persona es más lo uno que lo otro. El Instituto de Investigación Sexual de la Universidad de Indiana (Institute for Sex Research - Indiana University – EE.UU) ha desarrollado una escala de medición del uno al siete. En un extremo de la escala tenemos individuos que son completamente de orientación homosexual (personas que se sienten atraídas solamente hacia miembros de su mismo sexo), mientras que en el otro extremo hay gente que es completamente heterosexual (personas que se sienten atraídas sólo por miembros del sexo opuesto). Los estudios han indicado que muy poca gente se ubica en un extremo u otro de esta escala y que la mayoría de nosotros/as estamos ubicados/as en algún lugar entre ambos extremos. Si es verdad que ciertas tendencias homosexuales y heterosexuales están presentes en varias proporciones en la mayoría aunque no en todos/as nosotros/as, se deduce que si alguien es considerado/a como de orientación homosexual o heterosexual, esto depende mucho del criterio que se usa para definir la homosexualidad y la heterosexualidad. La persona de orientación homosexual, ¿es alguien que en algún momento u otro se ha sentido atraído/a hacia su mismo sexo en forma consistente y exclusiva? Ambas personas pueden ser consideradas de orientación homosexual de acuerdo a una definición y no de acuerdo a la otra. Por razones de claridad y precisión, seria aconsejable que se restrinja el término "de orientación homosexual" para personas que sientan poca o ninguna atracción por miembros del sexo opuesto. DISCUSION Muy pocas cosas en esta vida son totalmente blancas o totalmente negras. ¿En quÉ momento, por ejemplo, merece una persona ser considerada mentirosa, o chismosa o calumniadora? Si "todo aquel que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón" (Mateo 5:28), ¿quiÉn no es adúltero? Si es verdad que pareciese que en todos nosotros existen algunas tendencias homosexuales, dialoguen sobre cómo puede esto complicar nuestra conversación sobre la homosexualidad y nuestra relación con las personas de orientación homosexual. c- El Comportamiento Homosexual Comparado con el Comportamiento Heterosexual PRESENTACION El comportamiento homosexual no puede ser identificado con ninguna forma particular de expresión sexual, sino que abarca una amplia variedad de actos de la misma manera que lo hace el comportamiento heterosexual. Las personas de orientación homosexual pueden simplemente gozar de la mutua compañía y nada más. Pueden abrazarse, mimarse, acariciarse, masturbarse mutuamente, mantener sexo oral, contacto genital y aun relación anal. Todas estas son actividades que las parejas heterosexuales también pueden practicar. Se sigue que lo que distingue el comportamiento homosexual del heterosexual es que el comportamiento homosexual involucra a parejas del mismo sexo. DISCUSION ¿Le repele a usted la homosexualidad? Si no le repele, puede saltearse esta discusión. Si, sí le repele, trate de determinar qué es lo que le repele exactamente. Por ejemplo, ¿le molesta lo que las personas de orientación homosexual "hacen en la cama"? Si esto es así, ¿le repele de la misma forma el pensar que las parejas "heterosexuales" pueden hacer exactamente esas mismas cosas? Si este fuese el caso, quizá no sea la homosexualidad en sí lo que usted rechaza sino más bien ciertas prácticas sexuales (¿tal como el sexo oral? sin importar quiénes realizan tales actos. Esto puede llegar a significar que estaría usted dispuesto/a a tolerar a aquellas parejas de orientación homosexual que no hagan esto. Por supuesto que nunca sabremos (ni querríamos saber) si una determinada pareja, sea ella homosexual o heterosexual, realiza estas prácticas sexuales de las que usted o yo podemos desaprobar. Una determinada pareja heterosexual puede realizar prácticas sexuales que usted encuentra repulsivas, mientras que otra determinada pareja de orientación homosexual no las practica. Bajo estas circunstancias, no seria adecuado rechazar a la homosexualidad como tal. Por otro lado, quizá no sea lo "que realizan en la cama" lo que le resulte a usted repulsivo sino el hecho de que dos hombres o dos mujeres practiquen cualquier tipo de actividad sexual. De ser esto así, ¿podría usted tratar de explicar por qué siente de este modo? PRESENTACION Las estadísticas que disponemos [6] indican que las relaciones homosexuales tienen una tendencia a no durar mucho tiempo. A mucha gente de orientación homosexual le gusta la "aventura"; se siente esta gente con relaciones de una sola noche y con relaciones casuales. Sólo cerca del catorce por ciento de los hombres y un treinta y ocho por ciento de las mujeres tienen parejas cerradas. Algunos hombres de orientación homosexual admiten haber tenido hasta 500 compañeros sexuales, mientras que la mayoría de las mujeres de orientación homosexual han tenido menos de diez compañeras. El ambiente homosexual está , por lo tanto, caracterizado por mucha inestabilidad y promiscuidad. Es difícil encontrar una explicación para esto, y no sabemos si las relaciones homosexuales serian más duraderas si se les diera la misma oportunidad y si gozasen del mismo aliento y apoyo del que gozan las relaciones heterosexuales [7] . DISCUSION Si usted rechaza la homosexualidad, ¿rechaza el fenómeno principalmente porque está asociado con mucha promiscuidad? De ser así, ¿aceptaría aquel catorce a treinta y ocho por ciento de "parejas homosexuales cerradas" que tienen una relación de fidelidad mutua? Si lo aceptase, entonces usted no está en contra de la homosexualidad como tal sino sólo en contra de las personas de orientación homosexual que son promiscuas, de la misma manera en que sin duda deploraría la predominante promiscuidad entre los heterosexuales tanto antes como luego del matrimonio. Sin duda no rechazará usted a la heterosexualidad aunque también está ésta expuesta a mucha promiscuidad. ¿Aceptaría entonces usted que es la promiscuidad y no la homosexualidad la que debe ser considerada en primer lugar? ¿Estaría usted dispuesto/a a tolerar (quizá hasta a aceptar) a aquellas personas de orientación homosexual que no son promiscuas? De no ser así, no hemos descubierto aun las verdaderas razones por las que rechaza usted a la homosexualidad (suponiendo que sí la rechaza). Posiblemente rechace usted a la homosexualidad debido a la posibilidad que las personas de orientación homosexual puedan "convertir" a sus hijos e hijas heterosexuales. Supongamos por un momento que este temor sea justificado, que es de veras posible convertir a alguien de la heterosexualidad a la homosexualidad o viceversa. ¿Está usted tan preocupado/a que los heterosexuales puedan "convertir" a sus hijos e hijas a una vida de prostitución? Si no está preocupado/a ¿por qué? ¿Confía que sus hijos e hijas puedan resistir más fácilmente a una clase de tentación que otra? ¿Qué pueden hacer los padres y madres para ayudar a sus hijos e hijas a elegir una forma de vida que les sea apropiada? Mucha gente rechaza la homosexualidad - en especial ciertos grupos fundamentalistas - porque están convencidos que las personas de orientación homosexual son abusadoras de menores. Las estadísticas no indican que el porcentaje de abuso de menores sea más elevado entre las personas de orientación homosexual de lo que es entre heterosexuales. Por supuesto que existen personas de orientación homosexual que pueden abusar de niños/as de la misma manera que existen heterosexuales que lo hacen. ¿Consideraría usted apropiado entonces rechazar la homosexualidad sobre la base del abuso de menores? d- Orientación Sexual y Comportamiento Sexual PRESENTACION Los investigadores ven la importancia de distinguir entre orientación sexual y conducta sexual. Utilizan el término orientación sexual para describir la dirección de los impulsos sexuales de una persona. El término conducta sexual, por otro lado, se refiere a la actividad sexual que practica una persona. Estos investigadores dicen que la orientación sexual es un tema que está fuera del control de una persona. Uno/a no puede evitar sentirse sexualmente atraído/a hacia las mujeres o hacia los hombres, como sea el caso. La conducta sexual, por otro lado, es una cuestión de elección. No importa cuán sexualmente atraído/a se sienta uno/a en una determinada dirección, uno/a puede decidir si actuar o no movido/a por sus impulsos. Una persona de orientación heterosexual es atraída sexualmente hacia los/as miembros del sexo opuesto. Un hombre heterosexual tiene ante sí las siguientes opciones. Puede elegir no actuar de acuerdo a sus impulsos, abstenerse de la actividad sexual por un corto período o por muy largo tiempo. Hasta puede elegir mantener relaciones sexuales con una mujer o con mujeres. Hasta puede elegir mantener una actividad sexual con un hombre o con hombres. Dependiendo de si es casado o no y de otros factores, consideraríamos a algunas de estas opciones como totalmente honorables, a otras como promiscuas y algunas como pervertidas. Un hombre de orientación homosexual tendría similares opciones ante sí, como la tendría una mujer de orientación homosexual o una mujer heterosexual. La conducta sexual es una cuestión de elección. La cuestión es esta: si estos expertos están en lo cierto, entonces el mismo estimulo sexual provoca reacciones muy diferentes en dos personas de constitución diferente. Mientras que un hombre heterosexual puede sentirse tentado por la posibilidad de tener relaciones sexuales con una mujer, un hombre de orientación homosexual sentiría repulsión ante el sólo pensar en tal posibilidad. Esta persona, dicen los expertos, no puede evitar sentirse así. Lo que es "normal" para un heterosexual puede ser impensable para alguien de orientación homosexual. Nuestra orientación sexual, dicen los expertos, no está abierta a elección. No existe consenso entre los estudiosos respecto al origen de la orientación homosexual de una persona. Muy probablemente la atracción sexual de una persona hacia miembros del mismo sexo es el resultado de una compleja combinación de factores. Algunos de estos factores pueden ser hereditarios y otros debido a influencias externas o a la experiencia [8] . Las personas de orientación homosexual generalmente descubren entre los doce o trece años o en su pubertad que no se sienten atraídas hacia miembros del sexo opuesto de la misma manera que sus amigos/as. Por ese mismo tiempo advierten que se sienten extrañamente atraídas de una manera sexual hacia personas de su mismo sexo. Normalmente se sienten desconcertadas ante esto y necesitan de la ayuda de diccionarios y de asesores para llegar a entender su condición. esto sugiere que una persona no llega a ser de orientación homosexual porque así lo desea, y que no puede por fuerza de voluntad, dejar de ser de orientación homosexual. DISCUSION Si es verdad que la orientación homosexual no está abierta a elección entonces nos enfrentamos a un muy complicado problema. Por ejemplo ¿qué le exigiremos a un hombre que no puede evitar sentirse atraído hacia otros hombres de la manera en que la mayoría de los hombres se sienten atraídos hacia las mujeres? Si no puede por fuerza de voluntad cambiar su orientación y si no se le permite actuar sobre sus impulsos homosexuales, entonces la única alternativa que le queda es esta: deberá suprimir sus sentimientos sexuales (y para él esto significar todos sus sentimientos sexuales) y no podrá tener relaciones sexuales de ninguna especia. En otras palabras, a esta persona se le exigir que permanezca célibe. Ahora bien, el celibato es una opción honorable. Jesús permaneció célibe y también lo hizo Pablo; Pablo también aconsejó a otros a permanecer célibes si lo podían. Pablo, sin embargo, sabe que el celibato no es posible para todos sino sólo para aquellos que tienen ese "don" especial (1º Corintios 7:7). Pablo se opondría entonces a cualquiera que quisiese hacer un requisito del celibato. En consecuencia, los luteranos han rechazado en forma consistente el requisito católico romano de un sacerdocio célibe. ¿Cómo manejaría usted este problema? Si es injustificable el exigir el celibato de un heterosexual, ¿puede ser justificable el exigírselo a alguien de orientación homosexual? Si cree que es justificable ¿en que se basa? 3 - ¿PUEDE SER CURADA LA HOMOSEXUALIDAD? Hablar de "una cura" o al menos de "un tratamiento" de la homosexualidad es asumir que la homosexualidad es una enfermedad. No estamos para nada seguros que la homosexualidad sea una enfermedad, pero para el motivo de la discusión, supongamos que si lo sea. DISCUSION ¿Cómo se puede determinar que una enfermedad específica ha sido curada para poder llegar a la conclusión que la condición es en verdad curable? Una persona con una tos alérgica ve que luego de beber tres vasos de brandy se le va la tos. ¿Puede uno alegar entonces que el brandy cura las alergias? ¿Cómo se distingue entre la cura de una enfermedad y el tratamiento de sus síntomas? Un hombre de orientación homosexual luego de años de promiscuidad consulta con un terapeuta, y, luego de una serie de consultas deja de tener una conducta homosexual. ¿Es legítimo deducir de esto que su homosexualidad ha sido curada? ¿No es más una persona de orientación homosexual? Mi abuelo contaba la historia de un campesino que estaba empeñado en entrenar a su caballo que viviera sin comida. El tratamiento consistía en reducir las raciones diarias poco a poco. Las cosas iban bien, dijo luego el campesino, pero desafortunadamente, justo cuando estaba por tener‚ éxito, el caballo murió. Si se puede lograr que alguien de orientación homosexual se abstenga de su conducta homosexual, ¿significa esto que su orientación puede ser curada o es curable? Discutan sobre qué cambios deberían ocurrir en la persona de orientación homosexual para llegar a la conclusión que ha habido una cura. PRESENTACION Luego de esta discusión no nos sorprender oír que hay muchas y conflictivas afirmaciones sobre la posibilidad de cura de la homosexualidad. Por una parte, se puede presentar el testimonio personal de una persona de orientación homosexual que alega haber cambiado y de ahí deducir que también otros/as pueden cambiar [9] . Y muchos terapeutas de familia que alegan tener un porcentaje elevado de éxito con sus pacientes de orientación homosexual [10] . Por otro lado, la Asociación Psiquiátrica Americana ha declarado que "la homosexualidad en sí no supone una disminución en el juicio, la estabilidad, confiabilidad o capacidades generales de sociabilidad o vocación," y por lo tanto suprimieron la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales [11] . Basada en su experiencia personal y luego de revisar las afirmaciones contradictoria en ese sentido, Mary Borhek comenta: "¿Se puede cambiar la orientación hacia el mismo sexo? Mi experiencia no me alienta a dar una respuesta optimista." [12] . El Dr.Gerald C.Davidson desarrolló una técnica de "orientación orgánica" que en un momento gozó de mucha atención. Pero el Dr. Davidson mismo la abandonó y aconsejó que también lo hiciesen otros. Ya que parecía incapaz de infundir en las personas de orientación sexual una atracción hacia los/as miembros del sexo opuesto, llegó a considerar a su tratamiento como equivalente a matar todo deseo sexual en estas personas, algo que consideró como deshumanizante, una forma de castración. E. Bergler, por otro lado, dice que el tratamiento psiquiátrico-psicoanalítico apropiado en personas de orientación homosexual puede resultar en una cura en aproximadamente ocho meses, y M. E. Kaye informa sobre una reversión de un cincuenta por ciento en el comportamiento homosexual entre lesbianas. DISCUSION ¿Qué podemos deducir de estas conflictivas reivindicaciones? Ojalá supiésemos si estas personas de quienes se dice que han "cambiado" están realmente "curadas" o si sólo se le han detenido sus síntomas, y a qué costo de su identidad personal fue realizado esto. ¿Son ahora totalmente heterosexuales o sólo han sido disexuadas, castradas, por así decirlo? Y si lo último es cierto, ¿es este un objetivo a alcanzar? Ya que casi todos los terapeutas admiten tener un elevado índice de fracasos -tanto como el cincuenta por ciento y aun más- nos gustaría saber qué hay en los no-curados que los hace insensibles al tratamiento. Un terapeuta afirma que él puede predecir quién puede ser curado y quién no: aquellas personas que dicen sentir nada sexualmente ante miembros del sexo opuesto, no pueden ser curadas, dice este terapeuta. De ser esto así, indicaría que son precisamente las personas con verdadera orientación homosexual (aquellas que se ubican entre los puntos 6 y 7 en la escala homosexualidad/heterosexualidad) las que hasta ahora ha sido significativamente imposible de cambiar. Esto a su vez, sugeriría que aquellos/as para quienes el tratamiento ha sido exitoso, no eran en primer lugar plenamente de orientación homosexual. ¿Qué piensa usted de todo esto? ¿Deberemos enfrentar la posibilidad que algunas (quizá muchas, quizá la mayoría) de las personas de orientación homosexual no pueden cambiar aunque busquen ayuda profesional y se esfuercen por cambiar? Si no pueden cambiar, ¿las podemos culpar por ser lo que son? ¿O debemos seguir afirmando que en verdad no se han esforzado lo suficiente; que podrían cambiar si realmente lo quisieran? OBSERVACIONES FINALES PRESENTACION Ya que la mayoría de la gente ha de ser categorizada como heterosexual, y ya que los/as heterosexuales en general parecen sentir una cierta antipatía hacia las personas de orientación homosexual, este estudio ha partido del presupuesto que los/as participantes en el grupo de estudio probablemente tengan sentimientos negativos hacia las personas de orientación homosexual y hacia la homosexualidad. En su caso particular, puede no ser así, pero este presupuesto nos ha motivado a darle mayor prominencia a los/as que sí tienen sentimientos negativos y a hacer preguntas que quizá no se hayan considerado antes. La finalidad de este estudio no es necesariamente el de convencer a los/as participantes en el estudio que su actitud hacia las personas de orientación homosexual está equivocada, sino más bien el de tratar de ayudarlos/as a que identifiquen y expresen sus sentimientos y que examinen y detecten las razones de estos sentimientos. Por sobre todo, este estudio quiere ayudar a cada participante a que llegue a una mejor comprensión de lo que es la homosexualidad. Los resultados de la investigación que han sido presentados pueden estar equivocados, pero hasta que una mejor investigación pruebe lo contrario, no es aconsejable desechar las conclusiones a las que se han arribado hasta ahora. Para ilustrar esto, digamos: el fumar puede no ser perjudicial para la salud después de todo, pero dado lo que sabemos hasta ahora, seria poco sabio de nuestra parte que siguiésemos con el supuesto que no es cuando los datos empíricos afirman con tanta fuerza que si lo es. Podemos cuestionar los presupuestos y la metodología de varios de los investigadores, pero a menos y hasta que podamos citar a una mejor investigación, deberíamos estar dispuestos /as a aceptar estos resultados, al menos provisionalmente. Al menos hemos identificado las preguntas más sobresalientes que continuamente necesitan ser respondidas. ¿Cuál es la relación entre homosexualidad y características de personalidad? ¿Es la atracción sexual una cuestión de lo uno o lo otro, o es una cuestión más o menos? ¿Es necesario distinguir claramente entre orientación sexual y conducta sexual? Y de ser así ¿está la orientación sexual sujeta a elección o es algo ya dado? Y ¿es "tratable" la orientación sexual? Querrá usted mantener los ojos abiertos y los oídos atentos para juntar y evaluar la información y los estudios que le ayudarán a enfrentar estas preguntas y sacar las conclusiones apropiadas. [1] Traducción de “SIX STUDIES ON HOMOSEXUALITY” published by The Division of Social Service. The Evangelical Lutheran Church of Canada. 1985. Este conjunto de estudios tiene como objetivo ser de utilidad en grupos de estudios a nivel congregacional. Es un documento de estudio y no pretende ser una afirmación de una posición. Su objetivo es presentar y discutir varias posiciones con la esperanza de que los participantes en este estudio puedan, como resultado del mismo, estar más capacitados para poder examinarlo todo y quedarse con lo bueno (1º Tesalonisenses 5:21) Esta traducción ha sida realizada por el equipo de la PASTORAL ECUMÉNICA VIH-SIDA. [2] Peter Coleman, "Christian Attitudes to Homosexuality" (London: SPCK, 1980), p. 21. [3] "Time", Mayo 23, 1983. [4] Harold I. Haas, "Homosexuality", "Currents in Theology and Mission", vol. 5, Nº 2 (Abril 1978) pp. 82-104. El profesor Haas enseña para la Universidad de Valparaíso en la Escuela de Enfermería del Hospital Luterano en Fort Wayne, Indiana. Este artículo se consigue como monografía escribiéndole al autor. [5] Ver Alan P. Bell y Martin S. Weinberg, "Homosexuality: A Study of Diversity Among Men and Women" (New York: Simon and Shuster, 1978). [6] Ver Bell y Weinberg. [7] Mary Mendola, "The Mendola Report: A New Look at Gay Couples" (New York: Crown,1980), luego de estudiar a unas cuatrocientas parejas "gay" llega a la conclusión que lo que ella denomina "matrimonios gay" son tan estables como lo son los matrimonios heterosexuales. [8] Ver Haas, especialmente el párrafo 2, "Etiology". [9] Kevin Linehan, "Such Were Some of You" (Scottdale, Pensilvania: Herald,1979). [10] Probablemente el más destacado entre estos sea Tim La Haye, "What Everyone Should Know About Homosexuality" (publicado originalmente bajo el título "The Unhappy Gays") (Wheaton,I11.:Yyndale House Publishers, 1978). Para una cr¡tica de LaHaye y otras afirmaciones similares, ver Mary V. Borhek, "Coming Out to Parents" (New York: The Pilgrim Press, 1983), especialmente las páginas 162-172. [11] Ver Haas, p. 89. [12] Borhek, p. 173. |