SEGUNDO ESTUDIO

Un Estudio Bíblico sobre Sodoma y Guibeá 

PRESENTACION 

1- INTRODUCCION

La Biblia dice muy poco sobre el tema de la homosexualidad. Esto es sorprendente ya que fuentes no canónicas, indican que el fenómeno era bien conocido en los tiempos tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento.

Los dos pasajes más frecuentemente citados en referencia a nuestro tema, son Génesis 19:1-14, la historia de los visitantes que tuvo Lot en Sodoma, y Jueces 19:1-30, el incidente del levita y su concubina en Guibeá. Ambas historias son lo suficientemente parecidas como para haber dado origen a la hipótesis que al relatar la historia en Jueces, el autor haya hecho conscientemente un paralelo con la historia en el libro del Génesis. Las dos historias, se desarrollan en forma similar, y aun algunas de las palabras y frases claves, son idénticas: "traigan ... para que les conozcamos..." grita la muchedumbre en ambas. Estas dos historias deben ser estudiadas juntas ya que se iluminan mutuamente.

2- UNA PRIMERA LECTURA DEL TEXTO BIBLICO

a. Leer Génesis 19:1-14 y observar el desarrollo de la historia.

Este episodio es parte de un ciclo más amplio de historias sobre Abraham y Lot. Cuando llegamos al capítulo 19, Dios ya ha decidido destruir a Sodoma (Génesis 18:21). Los dos  ángeles han sido enviado a Sodoma para comprobar si las cosas están en realidad tan mal como le han sido referidas a Dios (Génesis 18:21).

Los dos  ángeles planean pasar la noche en la calle, pero Lot los persuade de que sean sus invitados aunque él mismo no es ciudadano de Sodoma, sino sólo un residente temporal y forastero. Los hombres y muchachos de Sodoma se han dado cuenta de la presencia de los visitantes y exigen "conocer" a los extraños (Génesis 19:5). Lot se siente tan perturbado con este pedido, que ofrece a sus hijas vírgenes a los hombres antes que permitir que sean molestados los dos visitantes que le han pedido refugio (19:8). Cuando la muchedumbre se torna violenta, los dos viajeros intervienen a tiempo. Han visto suficiente. Sodoma esta condenada a la destrucción (19:12-13).

b. Leer Jueces 19:1-30 y observar el desarrollo de la historia.

Un levita trayendo de regreso a casa a su concubina prófuga desde Efraín a Belén, debe pernoctar en Guibeá  de Benjamín. Están preparados para acampar en la plaza de la ciudad, pero un anciano, residente forastero de Efraín, invita a su compatriota a pasar la noche en su casa.

La pacifica escena es abruptamente interrumpida cuando los hombres de la ciudad exigen que el anciano traiga afuera al viajero para que lo "conozcan". El anciano se siente perturbado por el pedido y les ofrece a su hija virgen y a la concubina del levita antes que traer afuera a su invitado.

Los hombres de Guibeá  insisten hasta que el hombre empuja afuera a su concubina. La "conocen" y abusan de ella toda la noche. A la mañana siguiente está muerta. La "abominación" (20:6) genera tal furor, que el pueblo de Israel le declara la guerra a Guibeá  a raíz del incidente (20:19-20)

3- ESTUDIO EN DETALLE DEL RELATO BIBLICO

Si algo tienen que ver, ¿qué relación tienen estos dos relatos con el tema de la homosexualidad? Esta es la pregunta clave que se nos presenta. Para poder clarificar el tema, debemos hacernos al menos tres preguntas más.

a. ¿Qué significado tiene el verbo "conocer"?

D. S. Bailey [1] enfatiza el hecho que en la vasta mayoría de los casos (933 sobre 943), el verbo "conocer" quiere decir precisamente eso: conocer, llegar a conocer. Sólo en diez ocasiones se refiere el verbo a las relaciones sexuales, y en ningún caso (excepto, quizá en estos dos relatos) se refiere a relaciones homosexuales. Bailey sostiene que los hombres de Sodoma y Guibeá, no exigían para nada satisfacción sexual sino que querían conocer las credenciales de los visitantes extranjeros.

Tanto Lot en Sodoma como el anciano en Guibeá, explica Bailey, eran residentes forasteros; sin embargo, se habían tomado la atribución de ofrecer alojamiento a otros forasteros iguales a ellos, sin primero pedir autorización de los ciudadanos de la ciudad. Y a esto, objetan los ciudadanos que sólo ellos tienen el derecho de otorgar una visa temporaria a los extranjeros. Bailey arguye que el pecado de Sodoma y de Guibeá fue el pecado de la falta de hospitalidad. El pueblo de Sodoma y el pueblo de Guibeá no acogían fácilmente a extranjeros. El relato nada tiene que ver con la homosexualidad, insiste Bailey. La historia se refiere al tema de la hospitalidad y a la negación de la misma.

En el mundo antiguo, especialmente en Israel, una de las más importantes obligaciones era la de brindar hospitalidad. Boswell [2] ilustra esto aludiendo a la destrucción de Jericó, tal como se relata en Josué  6. Una sola persona sobrevivió cuando esa ciudad, al igual que Sodoma, fue destruida, y esta persona fue una prostituta. Aunque se desaprueba la prostitución (Cf. Levítico 19:29), la prostituta de Jericó es recompensada. ¿Por qué? Por ofrecer hospitalidad a los forasteros, los mensajeros de Josué. Por otro lado, los amonitas y los moabitas son excluidos de la Asamblea del Señor precisamente porque no brindaron hospitalidad al pueblo de Israel cuando éste salía de Egipto (Deuteronomio 23:3-4).

Se pueden presentar las siguientes observaciones en contra de la explicación de Bailey. Sin cuestionar la importancia de la hospitalidad, se puede señalar que tanto en el incidente de Sodoma como en el de Guibeá, el anfitrión ofrece mujeres a la turba para que no violenten a los invitados masculinos. En Guibeá  la contraoferta es aceptada, ya que la muchedumbre viola a la concubina del levita (la "conocen"). ¿No sugiere esto que lo que los hombres tenían en mente era tener relaciones sexuales con los hombres invitados, siendo la concubina aceptada sólo como substituto ("la conocen")?

Bailey responde que no: Lot en Sodoma y el anciano en Guibeá hubieran hecho cualquier cosa antes que volverse atrás en su ofrecimiento de hospitalidad. Fue idea de ellos el ofrecer a sus hijas vírgenes para no negar hospitalidad a sus invitados. El honor de una mujer en aquella ‚poca, era de mucho menos valor que el sagrado deber de la hospitalidad, así explica la Biblia de Jerusalén en sus notas, edición 1967, página 27.

DISCUSION

¿Qué piensa usted? ¿Qué significa el verbo "conocer" en este contexto? ¿Insisten los habitantes en estos dos relatos en examinar las credenciales de los forasteros, o exigen una gratificación sexual con ellos? Si sostiene Ud. esto último, no es la única persona en esto. El profesor Pope [3]   concluye: "puede haber poca duda que ... la ofensa de los sodomitas, como la de los hombres en Guibeá  ... fue la exigencia de conocer carnalmente a los invitados de un vecino". En forma similar, el profesor Haas [4] sostiene que: "el contexto de Génesis 19 parece indicar claramente un significado sexual cuando Lot ofrece a sus dos hijas a la gente de la ciudad”. ¿Con cuál posición está Ud. de acuerdo? ¿Por qué?

b. Cual fue el "Pecado de Sodoma" por la que fue destruida la ciudad?

D. S. Bailey señala un hecho sorprendente: aunque existen varias referencias en el Antiguo  y en el Nuevo Testamento al "Pecado de Sodoma", ese pecado es rara vez especificado identificado como de naturaleza homosexual. Consulte las siguientes referencias: Jeremías 23:14; Ezequiel 16:40-50; Mateo 10:14-15; 2º Pedro 2:6-8. Bailey concluye que el "Pecado de Sodoma" por el cual ésta fue destruida no debe ser identificado con la homosexualidad.

Sin embargo, hay que admitir que a otros pecados se les da mayor espacio cuando se describe el "Pecado de Sodoma". Lea otra vez los pasajes citados antes y tome nota de la amplia lista: adulterio, mentira, orgullo, gula, indolencia, falta de socorro al pobre y necesitado, y, soberbia.

DISCUSION

¿Qué piensa UD.? ¿Cuál fue el pecado que motivó la caída de Sodoma? ¿Fue sólo una cosa? ¿Fue una combinación de sucesos? Si se inclina Ud. por lo ultimo, ¿fue el intento de actividad homosexual uno de ellos (adviértase que los hombres de Sodoma no cometieron tal acto de homosexualidad)?

Si, en su opinión, la homosexualidad fue al menos parte del "Pecado de Sodoma", ¿es considerada la homosexualidad como una ofensa más grave que, digamos el adulterio, o la falta de socorro al pobre?

Por favor, trate de ser bien estricto/a consigo mismo/a en este punto; trate de responder sobre la base de lo que dice la Biblia en estos pasajes, no sobre la base de lo que Ud. "siente".

c. ¿Hablan estos relatos sobre la homosexualidad como tal?

Se ha señalado muy hábilmente que si era en efecto la gratificación homosexual lo que los hombres de Gibeá y de Sodoma buscaban, se lo estaban exigiendo a hombres que no consienten en tomar parte en tales actos. De ahí que la insistencia de los hombres de Sodoma y de Guibeá  en salirse con la suya, hubiese resultado no en relaciones homosexuales como tal, sino en una violación homosexual. Y estos eruditos arguyen que si el tema es el de homosexualidad, es la violación homosexual la que es mirada con malos ojos, no la relación homosexual entablada de común acuerdo entre adultos.

A esto podremos querer responder que mientras que técnicamente hablando esto es cierto, no existe evidencia alguna que una relación homosexual entablada de común acuerdo entre adultos no hubiese sido condenada.

Luego de un minucioso estudio de las prácticas greco-romanas, Boswell [5] dice que no a lo anterior. En la sociedad de la época, la actividad homosexual practicada de común acuerdo entre adultos, era muy extendida y fácilmente tolerada. Sólo los casos de violación homosexual eran llevados ante el tribunal. El amor homosexual, por otro lado, era extendido y enaltecido por los poetas, igual que el amor heterosexual. En la ley romana, al menos, dice Boswell [6] no era el sexo femenino/masculino de las partes involucradas lo que hacia que un acto sexual fuese cuestionado, y, en este aspecto la costumbre greco-romana generalmente refleja la práctica del Cercano Oriente. No debemos asumir, dice Boswell [7] , que lo que ofende a nuestras sensibilidades occidentales, hubiese ofendido a la gente entonces, o que siquiera pudiese ofender a Dios. Ciertamente que debemos concordar que la práctica de tener una concubina, por ejemplo, práctica que hoy encontraríamos moralmente reprensible, era evidentemente tolerada sin reparos durante la época de los patriarcas Abraham y Jacob e Isaac y aun más tarde. ¿Es posible que la homosexualidad gozase de un "status" similar en una época más primitiva?

DISCUSION

¿Qué piensa? ¿Puede Ud. imaginar que la actividad homosexual llevada a cabo de común acuerdo entre adultos no hubiese sido condenada en la antigua Israel? ¿Por qué sí o por qué no?

4- REFLEXIONES FINALES

PRESENTACION

Nuestro estudio hasta ahora ha revelado que el tema no es tan simple ni tan sencillo como podríamos haber pensado al comienzo. Por cierto que no es un tema concluido.

No debería sorprendernos que los eruditos y expertos discrepen entre ellos sobre muchos puntos. Siempre es así, no importa cual sea el tema en cuestión. Esto es así no sólo en la religión y la teología, sino también en la ciencias naturales, tales como la medicina, la biología, la astronomía, etc. Este estado de cosas quizá  debiera recordarnos que ninguno/a de nosotros/as posee aun la verdad absoluta.

Se deduce que con cada tema bajo discusión, querríamos estar de acuerdo con un experto, mientras que discrepamos con otro. Sin embargo, deberíamos poder dar razones por las que aceptamos las conclusiones de un experto, mientras rechazamos las de otro. Tan humanamente como sea posible, querríamos evitar el prejuicio y ser guiados por la información más digna de confianza, por argumentos convincentes y por la sabiduría y la verdad.

DISCUSION

Aquellos/as que se aboquen a este estudio, probablemente discrepen entre sí sobre algunos puntos, de la misma manera que los expertos disienten entre ellos. Algunos/as llegaran a la conclusión que estos dos pasajes no dicen absolutamente nada sobre la homosexualidad como tal. Lo que aquíí se desaprueba es la violación y la inhospitalidad, no los actos homosexuales. Sobre la base de estos dos relatos, dirán ellos, no se justifica siquiera hablar de la homosexualidad como "pecado". Otros sostendrán que estos dos pasajes condenan realmente los actos homosexuales, se hayan o no llevado a cabo.

Si Ud. está de acuerdo con el primer grupo, sostendrá que los actos homosexuales, aunque no están específicamente aprobados, no están ciertamente condenados por estos dos relatos. Si está  de acuerdo con el segundo grupo, empero, insistir  que sobre la base de estas dos historias se puede justificar que se hable de la homosexualidad como "pecado".

Supongamos que Ud. está  de acuerdo con esta última posición. Querrá entonces hacerse algunas otras preguntas. En nuestros textos, ¿cómo se compara la homosexualidad con todos los otros pecados en la lista? Los fariseos fueron condenados por colar un mosquito y por tragarse un camello (Mateo 23:24), por enfatizar lo incidental mientras descuidaban "lo más importante" (Mateo 23:23).

Es parte de la naturaleza humana el atacar los pecados del que el otro es culpable, y minimizar nuestras propias faltas. ¿Es posible que esta sea la razón por la que condenamos fuertemente la homosexualidad mientras que preferimos que pasen silenciosamente desapercibidos los pecados de orgullo, gula, indolencia, falta de socorro al pobre? Jesús tuvo algo que decir acerca de la gente que no veía la viga en sus propios ojos pero señalaba la paja en el ojo ajeno (Mateo 7:3).

Leamos nuevamente Ezequiel 16:49-50 y sigamos meditando estas cosas en nuestros corazones ... y sigamos orando.



[1] D. S. Bailey, "Homosexuality and the Western Christian Tradition" (London: Longmans and Green, 1955); rep. Hamden,Conn.; Shoestring, 1975, p. 189. Los datos y argumentos presentados por el libro de Bailey contribuyeron en forma significativa a la descriminalización de la homosexualidad en Inglaterra. A Bailey se le debe el haber abierto nuevos caminos en la discusión teológica sobre la homosexualidad. De ahí que, mientras que en detalles específicos no estemos de acuerdo con Bailey, éste será  citado como el mayor proponente de una forma de pensar que ha ganado muchos adherentes, entre ellos, por ej.: Joseph C. Weber, "Does the Bible Condem Homosexual Acts?" Engage/Social Action, vol. 3, Nº 5 (mayo 1975), pp. 28-31. (Existe traducción al español del Centro de Estudios Cristianos - CEC - Buenos Aires, Argentina).

[2] John Boswell, "Christianity, Social Tolerance, and Homosexuality: Gay People in Western Europe from the Beginning of the Christian Era to the Fourteenth Century" (Chicago: University of Chicago Press, 1980), p. 95.

[3] Marvin H: Pope, "Homosexuality" 'Interpreter's Dictionary of the Bible', Supplementary Volume (Nashville, Tennessee: Abingdon, 1976), p. 415.

[4] Harold Haas, "Homosexuality", 'Currents in theology and Mission', vol 5, Nø 2 (Abril 1978), pp 82-104. Don William, 'The Bond That Breaks: Will Homosexuality Split the Church?' (Los Angeles: Bim, 1978), comenta "el recuento de las palabras no comprueba nada, el contexto lo comprueba todo". Señala el hecho que aun McNeill, quien defiende la homosexualidad "admite que Bailey puede haber exagerado su argumento".

[5] Boswell, p. 73.

[6] Boswell, p. 65.