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LITURGIA DIA MUNDIAL DEL SIDA 2005.

Primer Domingo de Adviento (Ciclo B). 

Domingo 27 de Noviembre 2005

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Ambientación: La reafirmación del compromiso asumido por los gobiernos en la Sesión Especial de la  Asamblea de las Naciones Unidas en 2001 el eje central de la reflexión de este día, utilizar como símbolo central una pila bautismal significativa y otro recipiente lleno de agua puede hacer visible el compromiso de la comunidad cristiana. Alrededor de esta pila bautismal o recipiente se pueden incluir elementos que den un aspecto más amplio a esta idea central: quizás los participantes puedan acercarse a esta fuente, luego de la reflexión, y mojando sus dedos asumir un compromiso como individuos o como grupo en el cumplimiento de las metas fijadas por Naciones Unidas. También se puede bendecir con una rama a la comunidad al finalizar la celebración como signo de envío y fortalecimiento. Cada comunidad podrá ser creativa en la selección de gestos y elementos que complementen y enriquezcan este signo central. 

 

Saludo Apostólico.

Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.

  • Nos hemos reunidos en esta celebración del Primer Domingo de Adviento del año 2005 (del Día Mundial del SIDA 2005) para alentarnos a que juntos y juntas emprendamos acciones de educación y prevención que puedan para la difusión del vih y del sida.
  • Nos hemos reunidos para que nuestros gobiernos y los estados firmantes de la Declaración de Compromiso del Período Extraordinario de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el vih y sida celebrada en junio de 2001 hagan memoria de aquello que firmaron y se comprometieron a hacer y para animarlos a ponerlos en práctica.
  • Nos hemos reunidos para que juntos y juntas afirmemos nuestra voluntad y llamado de romper el silencio y actuar en unidad frente a uno de los desafíos más graves para la vida y la dignidad del ser humano, así como para el disfrute de los derechos humanos y la calidad de vida que queremos para nuestras sociedades y pueblos.

Todos y todas debemos reconocer el SIDA como un problema nuestro. Todos y todas debemos asumirlo como nuestra prioridad. No podemos abordar el SIDA con juicios morales o negándonos a afrontar hechos poco agradables: y menos aún estigmatizando a los que están viviendo con vih y con sida, y proclamando que todo es culpa suya. Solamente podemos hacerlo hablando clara y llanamente de las formas como las personas se infectan y de lo que pueden hacer para evitar la infección [1] . Es por ello que en comunión con todas esas personas, unos unimos en oración, esperanza, pensamiento y acción:

Cántico o himno a elección.

Antífona de Entrada: Salmo 25: 1-3

A ti, Señor, elevamos nuestra alma,
Dios nuestro, ponemos en ti nuestra confianza;
¡Que no tengamos de qué avergonzarnos
ni se rían de nosotros nuestros enemigos!

Ninguno de los que esperan en ti tendrá que avergonzarse;
Se avergonzarán los que traicionan en vano. 

Letanía  Penitencial:

Jesús, pastor de las ovejas, signo de esperanza, ten piedad de nosotros.

Todos y todas: Señor, ten piedad de nosotros y nosotras.

Cristo, tu que eres la Luz y la Vida del mundo

Todos y todas: Cristo, ten piedad de nosotros y nosotras.

Jesús, tu levantas al pobre y al caído, acompañas a los que están solos y a todas las personas que están enfermas o que sufren injusticias y opresión.

Todos y todas: Señor, ten piedad de nosotros y nosotras.

LECTURA DEL LIBRO DEL PROFETA ISAIAS    (64:1-9)

¡Como el fuego enciende un matorral, como el fuego hace hervir el agua ! Así manifestarías tu Nombre a tus adversarios y las naciones temblarían ante ti. Cuando hiciste portentos inesperados, que nadie había escuchado jamás, ningún oído oyó, ningún ojo vio a otro Dios, fuera de ti, que hiciera tales cosas por los que esperan en él. Tú vas al encuentro de los que practican la justicia y se acuerdan de tus caminos.

Tú estás irritado, y nosotros hemos pecado, desde siempre fuimos rebeldes contra ti. Nos hemos convertido en una cosa impura, toda nuestra justicia es como un trapo sucio. Nos hemos marchitado como el follaje y nuestras culpas nos arrastran como el viento. No hay nadie que invoque tu Nombre, nadie que despierte para aferrarse a ti, porque tú nos ocultaste tu rostro y nos pusiste a merced de nuestras culpas. Pero tú, Señor, eres nuestro padre, nosotros somos la arcilla, y tú, nuestro alfarero: ¡todos somos la obra de tus manos!  Palabra de Dios.

SALMO 80: (1-8, 16-18)

[¿Es posible que nuestro verdadero y único Pastor haya olvidado a su pueblo? El Señor de la viña se ha desentendido de su casa y abandonado a su iglesia al silencio cobarde y al escándalo de solo pensar en su identidad?. Pidamos juntos y juntas que se manifieste de nuevo con aquella gloria de su cruz y que nos revele su presencia escondida y paradójica porque sabemos que si él nos enseña los nuevos caminos seremos transformados en herramientas útiles en sus manos*

Escucha, Pastor de Israel,
tú que guías a tu pueblo como espacio de liberación ;
tú que guías a la historia hacia la plenitud,
resplandece con justicia, paz y solidaridad;
reafirma tu proyecto de vida en nosotros y nosotras.

¡Restáuranos, Señor de fidelidad,
que brille tu rostro y seremos salvados !

Tu que eres verdad y misericordia,
¿hasta cuándo durará tu enojo,
a pesar de las súplicas de tu pueblo ?

Les diste de comer un pan de lágrimas,
les hiciste beber lágrimas a raudales ;
nos entregaste al desaliento y al cansancio,
y nuestros compromisos serán puro papel sin valor.

¡Restáuranos, Señor de fidelidad,
que brille tu rostro y seremos salvados ! *

Que tu mano sostenga a aquellos y aquellas,
que están dispuestos a cumplir sus promesas,
y  que nunca nos apartaremos de ti ;
devuélvenos la vida e invocaremos tu Nombre.

¡Restáuranos, Señor de fidelidad,
que brille tu rostro y seremos salvados ! *

Oremos en paz al Señor:

No permitas que las ovejas de tu rebaño tengan que sufrir la opresión e injusticia de esta realidad, ni de nuestros propios errores y traiciones, sino que te pedimos le concedas a tu Iglesia el don de la reparación y penitencia para vivir en la santidad que ofrece su vida por todos aquellos y aquellas que en la cruz de Cristo somos llamados a formar un solo cuerpo. Amén.

LECTURA DE LA PRIMERA CARTA A LOS CORINTIOS           (1 :3-9)

Hermanos y hermanas :
Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
No dejo de dar gracias a Dios por ustedes, por la gracia que él les ha concedido en Cristo Jesús. En efecto, ustedes han sido colmados en él con toda clase de riquezas, las de la palabra y las del conocimiento, en la medida que el testimonio de Cristo se arraigó en ustedes. Por eso, mientras esperan la Revelación de nuestro Señor Jesucristo, no les falta ningún don de la gracia. El los mantendrá firmes hasta el fin, para que sean irreprochables en el día de la  Venida de nuestro Señor Jesucristo. Porque Dios es fiel, y él los llamó a vivir en comunión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Palabra de Dios.

Aclamación del Evangelio: Salmo 85:8

“¡Manifiéstanos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación.”

LECTURA DEL  SANTO EVANGELIO SAN MARCOS (13: 24-37)

En aquél tiempo, Jesús dijo a sus discípulos : “En ese tiempo, después de esta tribulación, el sol se oscurecerá, la luna dejará de brillar, las estrellas caerán del cielo y los astros se conmoverán. Y se verá al Hijo del hombre venir sobre las nubes, lleno de poder y de gloria. Y él enviará a los ángeles para que congreguen a sus elegidos desde los cuatro puntos cardinales, de un extremo al otro del horizonte.
Aprendan esta comparación, tomada de la higuera : cuando sus ramas se hacen flexibles y brotan las hojas, ustedes se dan cuenta  de que se acerca el verano. Así también, cuando vean que suceden todas estas cosas, sepan que el fin está cerca, a la puerta. Les aseguro que no pasará esta generación, sin que suceda todo esto. El cielo y la tierra pasarán , pero mis palabras no pasarán. En cuanto a ese día y a la hora, nadie los conoce, ni los ángeles del cielo, ni el Hijo, nadie sino el Padre.
 “Tengan cuidado y estén prevenidos, porque no saben cuándo llegará el momento. Será como una persona que se va de viaje, deja su casa al cuidado de sus servidores, asigna a cada uno su tarea, y recomienda al portero que permanezca en vela. Estén prevenidos, entonces, porque no saben cuándo llegará el dueño de casa, si al atardecer, a medianoche, al canto del gallo o por la mañana. No sea que llegue de improviso y los encuentre dormidos. Y esto que les digo a ustedes, lo digo a todos: ¡Estén prevenidos!”
El Evangelio del Señor.

APORTES Y SUGERENCIAS PARA LA PREDICACIÓN:

Aquellos y aquellas que trabajamos año tras año en la crisis del vih y del sida muchas veces sentimos también el cansancio y agotamiento de la tarea que siempre nos ha parecido más allá de nuestras fuerzas. Muchas veces nos hemos dormido en los laureles personales e institucionales. Hoy nuevamente estamos llamados y llamadas a elevar nuestra mirada hacia los horizontes de la realidad y discernir las pequeñas luces que nos anuncian un nuevo despertar que llegará en el momento que menos lo esperamos.

Asumimos y renovamos nuestro compromiso anunciando que: “El gozo y la esperanza, el dolor y la angustia de los seres humanos de este tiempo, sobre todo de los pobres y de los afligidos de todas las clases, son también el gozo y la esperanza, el dolor y la angustia de los y las discípulos de Cristo, y no existe nada verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón, pues esta comunidad está formada por personas que, unidas en Cristo, son conducidas por el Espíritu Santo en su peregrinación al Reino del Padre y han recibió un mensaje de salvación para ser propuesto a todos y todas. Por lo cual dicha comunidad se siente en verdad íntimamente unida con el género humano y su historia [2] . Hoy afirmamos este mensaje junto con todas las personas que viven o son afectadas por el vih y el sida.

Muchas veces añoramos las antiguas seguridades y el prestigio desflecado a lo largo del compromiso con los grupos políticamente y teológicamente incorrectos. Reconocemos que muchas veces hemos sido tentados de poner nuestra confianza en las estructuras instituciones y la seguridad que da el poder. No siempre hemos sido claros en las motivaciones de nuestros compromisos. Pero en este Día Mundial del Sida queremos renovarnos poniendo nuestra confianza en Jesús y no en las estructuras, en los grupos vulnerables y su capacidad que desde la periferia le lleva a ocupar el centro de la escena.

Somos aquellos y aquellas que anhelan que Jesús de Nazaret vuela a tomar posesión de nuestra casa comunitaria y abra de par en par sus puertas en forma incondicional. El eje de nuestro reflexión es preparar la casa comunitaria para Jesús de Nazaret se sienta tentado a apresurar su retorno. No queremos repetir antiguas traiciones sino juntos estrenar nuevas fidelidades. Queremos estar despiertos para contemplar a Jesús en el rostro amigo de las personas que viven con vih y con sida y escuchar atentamente el clamor de los grupos vulnerables, aún cuando esto no sea lo políticamente correcto o que sea una escucha teológicamente peligrosa.

Para poder unirnos a todos y todas en la acción de parar juntos el vih y el sida, de poder romper el silencio y exigir que nuestros gobiernos cumplan con los compromisos asumidos en el año 2001 y poder nosotros y nosotras mismos renovar nuestra vocación de servicio, debemos pensar más en la vida que en la muerte, responsabilizarnos de este mundo que tanto ama Jesús de Nazaret y del cual nunca se ha ido.

En este día queremos estar bien despiertos porque queremos servir con libertad y gratuitamente a toda la humanidad donde queremos enseñar aquello que hemos aprendido de Jesús de Nazaret: es posible ser hermanos y hermanas, y vivir esta verdad hasta dar la vida sin temor. Mantengámonos despiertos preparados para la acción, preparados para juntos y juntas para el vih y el sida.

Cántico o himno a elección:

Para la oración de los fieles

Por la Iglesia, para que dé testimonio en el Día Mundial del SIDA de su disposición a no dormirse en viejas estructuras de opresión y abrirse al espíritu que nos lleva por caminos nuevos y desconocidos concediéndonos la fuerza renovadora de la esperanza. Oremos al Señor.

  • Por todas las situaciones de injusticia, explotación y violencia en que viven muchas personas con vih o con sida, para renovemos  con ellas nuestra esperanza en una casa comunitaria abierta y contenedora. Oremos al Señor.
  • Por todas las personas de buena voluntad, por los voluntarios y militantes de causas justas, por los sencillos y sencillas de corazón que jamás se duermen, por los hijos e hijas de todos los pueblos, para que nunca caigan en la trampa y tentación  de renunciar a la utopía y a la esperanza. Oremos al Señor.
  • Por todos y todas los que nos hemos reunidos en comunión, en el mundo entero para ser signos viviente del compromiso de construir juntos y juntas otra iglesia posible y otra sociedad más justa y equitativa, y para que  preparemos esa transformación desde nuestro corazón y nuestra vida. Oremos al Señor.
  • Por las personas que viven con vih y con sida en los países en desarrollo, en el mundo de los pobres, junto a  los pueblos del tercer mundo, para que dejen de ser las víctimas de los intereses comerciales que impiden y dificultan el acceso universal a los medicamentos que son promesas de calidad de vida. Oremos al Señor.
  • Por todos nosotros y nosotras, para que respondamos a la llamada a estar despiertos y despiertas, reclamando el cumplimiento del compromiso asumidos por nuestros gobiernos y atrevernos como comunidad de Cristo a sostener en el tiempo y en el espacio nuestro compromiso con todos  estigmatizados y marginados del mundo.  Oremos al Señor..

Oración comunitaria

Tu eres el Misterio inefable que sustentas el ser y la vida, al cosmos y al ser humano dentro de él: acoge nuestro deseo de caminar por la vida confiados en la bondad primordial de tu iniciativa, que nos antecede y supera, y en la que queremos tener el coraje de cifrar nuestra esperanza a pesar de todos los signos de desesperanza que nos rodean. Te presentamos la expresión de nuestros sentimientos y compromisos más profundos. Acógelos.

Dios, que tanto nos amas, en este Día Mundial del Sida te pedimos que avives nuestra fe, fortalezcas nuestra esperanza y consolides nuestro amor, de modo que podamos pensar que otra mundo, sin lágrimas ni dolor, es posible con tu Venida. Jesús, ven pronto, tu que vives y conduces este proceso de vida. Amén. 

Bendición:

Que el Dios de la Alianza nos acompañe desde ahora y para siempre,
Que vaya delante de nosotros y nosotras, iluminando nuevos caminos de solidaridad.
Que nos sostenga en nuestra tarea de construir puentes y romper barreras
Que el Dios de la Fidelidad nos fortalezca para que nuestro compromiso no decaiga,
Ni haya desaliento cuando la tarea sea desafiante y sin prestigio.
Y que en el abrazo del Dios Emmanuel,  nos confundamos unos con otros y otras en un gesto de fraternidad inclusiva e incondicional.

Cántico o himno a elección.



[1] Sr. Kofi Annan. Secretario General de las Naciones Unidas.

[2] Concilio Vaticano II. Constitución Pastoral “Gaudium et Spes” 1