Apéndices
Apéndice
1:
Estadío
clínico de la enfermedad por VIH en adultos y adolescentes
(de acuerdo a la ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD) (Revisión
2006)
En
comunidades con recursos pobres, las instalaciones médicas
están a veces pobremente equipadas, y no es posible usar
los resultados de tests de CD4 y carga viral para determinar el
momento adecuado para comenzar el tratamiento. Por lo tanto, la
Organización Mundial de la Salud ha desarrollado un sistema
de identificación para la enfermedad por vih, basada en
los síntomas clínicos.
Estadío
clínico I:
Estadío
clínico II:
-
Pérdida
de peso inexplicable* moderada (menos del 10% del peso corporal
presumido o constatado)**.
-
Infecciones
del tracto respiratorio recurrentes (sinusitis, tonsilitis,
otitis media, faringitis).
-
Herpes
zoster.
-
Kelitis
angular.
-
Ulceración
oral recurrente.
-
Erupciones
papilares pruríticas.
-
Dermatitis
seborreica.
-
Infecciones
fungales en las uñas.
Estadío
clínico III:
-
Pérdida
de peso inexplicable* severa (más del 10% del peso
corporal presumido o constatado)**.
-
Diarrea
crónica inexplicable* por más de un mes.
-
Fiebre
persistente inexplicable* (intermitente o constante por más
de un mes).
-
Candidiasis
oral persistente.
-
Leucoplasia
oral capilar.
-
Tuberculosis
pulmonar.
-
Infecciones
bacterianas severas (por ejemplo, neumonía, enfisemas,
piomiositis, infecciones de las coyunturas o de los huesos,
meningitis, bacterimia).
-
Estomatitis
ulcerativa necrotica, gingivitis o periodontitis.
-
Anemia
inexplicable* (debajo de los 8 g/dl), neutropenia (debajo
de los 0.5 billones/l) y/o trombocitopenia crónica
(debajo de los 50 billones/l)
Estadío
clínico IV: ***
-
Síndrome
de agotamiento por vih.
-
Neumonía
Pneumocystis (PCP).
-
Neumonía
bacterial severa recurrente.
-
Infección
crónica por herpes simple (orolabial, genital o anorectal
de mas de un mes de duración o visceral en cualquier
lugar).
-
Candidiasis
esofagial (o candidiasis de tráquea, bronquios o pulmones).
-
Tuberculosis
extrapulmonar.
-
Sarcoma
de Kaposi.
-
Infección
por citomegalovirus (retinitis o infección de otros
órganos).
-
Toxoplasmosis
del sistema nervioso central.
-
Encefalopatía
de vih.
-
Cryptococcosis
extrapulmonar, incluyendo meningitis.
-
Infección
por microbacterias no-tuberculosas diseminadas.
-
Leucoencefalopatía
multifocal progresiva.
-
Cryptosporidiosis
crónica.
-
Isosporiasis
crónica.
-
Micosis
diseminada (histoplasmosis extrapulmonar, coccidiomicosis).
-
Septicemia
recurrente (incluyendo Salmonella no-tifoidea).
-
Linfomas
(cerebrales o de células B no-Hodgkin).
-
Carcinoma
cervical invasivo.
-
Leishmaniasis
diseminada atípica.
-
Neuropatía
sintomática asociada al vih, o cardiomiopatía
asociada al vih.
Nota:
*
Inexplicable se refiere a donde la condición no es explicable
por otras condiciones.
**
La indicación del peso corporal entre las mujeres embarazadas
precisa considerar la ganancia de peso esperada a causa del embarazo.
***
Algunas condiciones específicas adicionales también
pueden ser incluidas en clasificaciones regionales (como por ejemplo
la reactivación de la meningoencefalitis tripanosomiasis
americana y/o la miocarditis) en la Región OMS de las Américas
y la penicilliosis en el Asia.
Avert.org
tiene más información sobre el tratamiento y el
cuidado del vih/sida, y más sobre el examen de vih.
Recursos
Avert,
en www.avert.org/hivstages.htm
Apéndice
2:
Drogas
antiretrovirales
| Clase
de drogas |
Método
de acción |
| Inhibidores
de la Transcriptasa
Reversa
Nucleósidos (ITRN) |
Inhibe
la enzima de transcriptasa reversa,
la
cual es responsable de convertir el RNA viral en
ADN
viral. |
| Inhibidores
de la Transcriptasa
Reversa
No-Nucleósidos (ITRNN) |
El
mismo método de acción |
| Inhibidores
de la Transcriptasa
Reversa
Nucleósidos Análogos |
El
mismo método de acción |
| Inhibidores
de la Proteasa |
Inhibe
la enzima de la proteasa responsable de
construir
las unidades de proteína para formar
nuevas
copias hija del virus. |
| Inhibidores
de la Fusión |
Previene
la fusión del virus en la célula CD4,
previniendo
la entrada en la célula. |
|
|
|
|
|
|
| Nombre
genérico |
Nombre
Comercial |
| ITRN
(Inhibidores de la Transcriptasa Reversa Nucleósidos) |
|
| 3TC-
Lamivudina |
Epivir,
Lamivir |
| AZT
- Zidovudina |
Zidovir,
Retrovir |
| d4T
- Stavudina |
Zerit,
Stavir |
| DdC
– Zalcitavina |
Hivid |
| DdI
– Didanosina |
Videx |
| Abacavir |
Ziagen |
| FTC
– Emtricabina |
Emtriva |
| AZT
/ 3TC |
Combivir,
Duovir |
| Abacavir
/ 3TC |
Kivexa |
| Abacavir
/ 3TC / AZT |
Trizivir |
|
|
|
| ITRNN
(Inhibidores de la Transcriptasa Reversa No-Nucleósidos) |
|
| Nevirapina |
Viramune |
| Efavirenz |
Sustiva |
| Delaviridina |
Rescriptor |
|
|
|
| ITRN
(Inhibidores de la Transcriptasa Reversa Nucleósidos) |
|
| Tenofir |
Viread |
|
|
|
| IP
(Inhibidores de la Proteasa) |
|
| Indinavir |
Crixivan |
| Amprenavir
/ Fosamprenavir |
Agenerase,
Lexiva, Telzir |
| Nelfinavir |
Viracept |
| Ritonavir |
Norvir |
| Saquinavir
(Cápsulas duras) |
Invirase |
| Saquinavir
(Cápsulas blandas de gel) |
Fortovase |
| Ritonavir
/ Lopinavir |
Kaletra,
Aluvia |
| Tipranavit |
Aptivus |
| Darunavir |
Prezista |
| Atazanavir |
Reyataz |
|
|
|
| Inhibidores
de la fusión |
|
| T20
Enfuviritide |
Fuzeon |
Para
más información sobre las clases de drogas para
el vih/sida, nombres y marcas comerciales, consulte www.aidsmap.com
y www.thebody.org
Recursos
Bartlett,
John G., The Pocket Guide to Adult HIV/AIDS Treatment: January
2006, en www.hopkins-aids.edu/publications/pocketguide/pocketgd0106.pdf
Apéndice
3:
Algunos
recursos bíblicos para ministerios de cuidado.
Las
personas que viven con y son afectadas por el vih y sida necesitan
una seguridad de la gracia de Dios, especialmente cuando su salud
comienza a deteriorarse. Es importante sostener la promesa del
evangelio del perdón, la esperanza y la vida eterna. Los
siguientes son algunos recursos bíblicos clave para el
cuidado espiritual:
-
Dios
nos ama a todos y todas: El amor de Dios comprende a todas
las personas, incondicionalmente; nada puede separarnos del
amor de Dios en Jesús, seamos vih positivos o negativos.
Aún cuando nos sentimos indignos del amor de Dios,
esto no cambia el amor de Dios. Aún cuando fallamos,
o somos abandonados por los demás, Dios continúa
amándonos. El ser vih positivos nos puede hacer sentir
separados de los demás, pero la promesa es que nada
puede separarnos del amor de Dios (cf. Rom 8:39), ni aún
siquiera el sida. Parafraseando las palabras de Pablo, "Porque
estoy convencido de que ni el ser vih positivo, ni el estigma,
ni la discriminación, ni la enfermedad ni el sufrimiento,
ni el sida, ni el ser confrontado con la mortalidad y la muerte,
ni la pena ni el luto, ni las cosas presentes, ni lo porvenir,
ni el aislamiento, ni ninguna otra cosa creada, será
capaz de separarnos del amor de Dios en Cristo Jesús
Señor nuestro” (cf. Rom 8:35-39; ver también
Jn 3:16-18; Jn 10:27-29; 1 Jn 4:7,8).
-
Dios
promete permanecer a nuestro lado: Cuando los demás
puedan irse de nuestro lado, Dios permanece cercano y está
con nosotros en nuestros temores y nuestras esperanzas, nuestros
gozos y nuestras tristezas, y llama a los demás a hacerlo
así. Aún en nuestro más profundo dolor,
podemos estar seguros de la promesa de Dios, “Nunca
te dejaré, ni te abandonaré” (Heb 13:5;
ver también Sal 145:18).
-
Dios
promete perdonarnos: Hay veces en que todos nos sentimos
culpables, sobre lo que hemos hecho o dicho, “por cuanto
todos pecaron, y están destituidos de la gloria de
Dios” (Rom 3:23).
Sin
embargo, Dios nos invita a todos nosotros, a las personas que
viven con y son afectadas por el vih y sida, y a los que hemos
tenido un resultado negativo en el test, a descargarnos de nuestra
carga de culpa: “Venid, razonemos juntos, dice el Señor:
si vuestros pecados fueren como la grana, serán blancos
como el algodón en los campos” (paráfrasis
de Isa 1:18; ver también 1 Jn 1:9). Todos somos invitados
a echar nuestras cargas y ser liberados por el perdón de
Dios para continuar en el viaje de nuestras vidas.
-
La
presencia amorosa de Dios está
siempre con nosotros: El
mundo, incluyendo nuestros amigos y nuestra familia más
cercana, puede darnos la espalda, pero la presencia amorosa
de Dios siempre estará con nosotros. Dios le aseguró
a Josué, “No te dejaré ni te abandonaré”
durante todos los días de tu vida (Jos 1:5). El Salmo
23 proclama que Dios prepara una mesa “en presencia
de mis enemigos”, incluyendo el odiado virus del vih.
Nuestros cuerpos terrenales son como “vasos de barro”,
en donde la presencia de Dios está escondida. Podemos
ser afligidos (inclusive con vih y sida), pero no abatidos;
perplejos, pero no desesperados; abandonados por los demás
seres humanos, pero nunca dejados atrás; alcanzados
por la pandemia de vih y sida, pero no destruidos (2 Cor 4:7-10,
parafraseado; ver también Mt 28:18-20).
-
Dios
promete traer lo bueno a nuestras vidas: Sufrimos a causa
de la existencia del mal en el mundo. Sufrimos a causa de
los desastres y los procesos naturales. Sufrimos a causa de
nuestros errores, las malas decisiones, o elecciones que traen
consecuencias negativas. También sufrimos a causa de
los errores de los demás y de las injusticias en la
sociedad. Pero en el medio de estas situaciones, Dios desea
para nosotros una vida en abundancia. Dios promete traer lo
bueno a nuestras vidas. (ver Rom 8:28; Jn 1:2-4, 12, 17; 1
Pedro 1:3-9).
-
Dios
nos da propósitos para nuestras vidas: Las personas
que viven con y son afectadas por el vih y sida pueden sentirse
desesperadas y con el sentir de que ya no tienen un propósito
en la vida. Pero Dios afirma que siempre tenemos un propósito.
Cada unos de nosotros está dotado con dones y talentos,
con los cuales podemos alcanzar a los demás (ver Jn
14:1-15; 2 Pedro 1:1-8).
-
Dios
promete darnos fortaleza: Cuando somos golpeados por los
desafíos de la vida, podemos comenzar a sentir que
no podremos superar la siguiente dificultad que enfrentemos.
Sin embargo, en Cristo hay fortaleza y renovación:
“Bástate mi gracia, pues mi poder se perfecciona
en la debilidad” (2 Cor 12:9); “Todo lo puedo
en Cristo, quien me fortalece” (Fil 4:13).
-
Dios
nos promete los dones de paz, esperanza y gozo: La necesidad
de paz, esperanza y gozo se intensifica cuando nuestras vidas
son afectadas por el vih y sida. El encontrar la paz y la
valentía para vivir es crucial. Dios nos da una paz
diferente a la que el mundo nos da (Jn 14:27). El cuerpo humano
puede estar adolorido, pero Jesús nos asegura que Dios
atraviesa todo con nosotros. Lo escondido de Dios es revelado
a nosotros a través de los demás seres humanos
quienes están con nosotros, apoyándonos, orando
por nosotros. De esta manera recibimos paz y podemos vivir.
“Vayamos, entonces, confiadamente al trono de la gracia,
a fin de obtener misericordia y alcanzar la gracia de un auxilio
oportuno...” Hebreos 4:16
-
Dios
se coloca junto al pobre, el enfermo y el oprimido: Dios
está involucrado con todas las personas, pero especialmente
con aquellos que son pobres, enfermos y oprimidos. Una preocupación
central a lo largo de toda la Biblia es el cuidado del pobre,
el extranjero y el afligido. Las injusticias son condenadas,
como lo son todos los que abusan de sus posiciones de poder,
o cierran los ojos a las necesidades de los demás.
Las personas que viven con y son afectadas por el vih y sida
son muchas veces excluidas, y se empobrecen a medida que sufren.
Pero Dios toma posición con ellos y ellas, como también
debemos hacerlo nosotros (ver Amós 5:10-15; 21-24;
Mt 5:1-12; Jos 1:27; 2:2-9).
-
Dios
nunca se cansa de nosotros: Las personas, algunas veces
rompen sus promesas, lo que en su momento destruye nuestra
confianza en ellas. Podemos volvernos tan desencantados con
las actitudes negativas en la iglesia y en la sociedad, que
comencemos a dejarlos de lado. Cuando las personas que nos
hieren son miembros de la comunidad de fe, somos tentados
a perder la confianza en la iglesia. Hasta podemos ser tentados
a perder la confianza en Dios. Pero Dios no nos falla: “Por
los sollozos del humilde y los gemidos del pobre, ahora me
levantaré –Dice el Señor- y daré
mi ayuda al que suspira por ella” (Sal 12:5-6).
Aún
si nos hemos cansado de las personas, no debemos abandonar al
Señor.
Apéndice
4:
Estrés
y agotamiento en los cuidadores
Los
cuidadores deben estar enterados de las causas varias del estrés
para poder responder de manera saludable. El agotamiento ocurre
cuando el estrés nos abruma y dejamos de ser efectivos.
Es una incidencia común al proporcionar cuidados hacia
quienes viven con y son afectados por el vih y sida. Al reconocer
el estrés, podemos tratar de hacer los cambios que reducirán
sus causas.
Señales
del mucho estrés
-
La
concentración se torna difícil.
-
El
pensar en los problemas de uno mismo todo el tiempo.
-
Pesadillas
o dificultad en el dormir.
-
Aislamiento
(el cuidador evita el estar con otras personas).
-
No
se hacen más las cosas que uno encontraba placenteras.
-
El
sentimiento de estar nervioso, temeroso, irritable, triste
o cansado.
-
Pérdida
del apetito.
Causas
individuales del estrés
-
Manejo
pobre del tiempo.
-
El
tratar de hacer de todo sin pedir ayuda de los demás.
-
El
tener expectativas altamente irreales de uno mismo.
-
Descripciones
del trabajo poco claras.
-
Pobre
comunicación con los demás.
-
Sentimiento
de impotencia en la toma de decisiones.
-
Involucramiento
emocional con el paciente.
-
El
sentimiento de desesperación a causa de muertes recurrentes
a pesar de los esfuerzos del cuidador.
Estrés
relacionado con los demás.
-
El
ser requerido a hacer algo para lo que uno no ha sido suficientemente
entrenado.
-
Choques
frecuentes con los superiores, pacientes y miembros de la
familia.
-
Desconocimiento
de gastos de viáticos, comidas.
-
Escasez
de recursos (por ejemplo, guantes y medicación).
-
Condiciones
de servicio pobres (por ejemplo, paga inadecuada, o la falta
de ella).
-
Demasiadas
personas requiriendo atención al mismo tiempo.
-
Hogar,
situación de la familia, o del medio ambiente más
amplio.
¿Que
puede hacer usted para reducir el stress?
-
Préstele
oídos a su cuerpo para detectar las señales
de advertencia (por ejemplo, la sensación de cansancio,
dolores de cabeza, pesadillas, las dificultades para dormir,
la sensación de trabajar demasiado).
-
Tómese
el tiempo para hablar con las personas en quienes usted confía,
las cuales pueden entender y ayudarle a resolver problemas.
-
Haga
ejercicios suaves regularmente.
-
Reduzca
la cantidad de café, té o Coca Cola que usted
toma.
-
Desarrolle
un patrón regular de sueño, yendo a dormir temprano
y descansando lo suficiente.
-
Haga
las cosas que usted disfruta.
-
Tómese
el tiempo de oración y esté en comunión
con la comunidad de su iglesia.
¿Qué
puede ayudar a evitar el agotamiento?
-
Mantenga
el sentido del humor, ayuda en situaciones estresantes.
-
Haga
una variedad de tareas en lugar de una sola tarea estresante
durante todo el tiempo.
-
Trabaje
una cantidad razonable de horas. La mayoría de las
personas que trabajan mucho dejan de ser efectivos después
de poco tiempo.
-
Aliente
a los voluntarios y recompénselos con fiestas o pequeños
presentes para dejarles saber que su trabajo es apreciado.
Hágase disponible para responder preguntas, y reconozca
sus esfuerzos enfrente a los demás.
-
Reconozca
el trabajo bien hecho. Las personas necesitan saber que están
haciendo un buen trabajo. Cada persona necesita algo diferente,
así que déles cumplidos personales.
-
Mantenga
la vista en perspectiva –las cosas buenas de la vida-
para no quedar perdido en las batallas del día a día.
-
Reclute
personas dedicadas desde dentro de la comunidad en que estarán
trabajando. Muchas de las veces tienen un mayor compromiso
y están más a gusto con el trabajo.
-
Proporciónele
a las personas días libres de su trabajo para que puedan
descansar y recuperarse de las emociones fuertes que pueden
experimentar en el trabajo.
-
Cualquiera
puede ser víctima del agotamiento, hasta un director,
o un líder de grupo. Esté atento a las señales
del agotamiento en usted mismo y en los demás, y trabajen
juntos para evitarlo.
Apéndice
5:
Algunas
lecturas adicionales sugeridas.
Links
útiles en la web.
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