CAPÍTULO
1
DATOS
MÉDICOS Y PREVENCIÓN
A
causa
de los muchos mitos, presuposiciones y juicios morales que rodean
al vih y al sida, es importante para las y los cristianos considerar
los hallazgos de la ciencia médica. Nosotras y nosotros creemos
en Dios, el creador, cuya creación es conocida y realzada a
través de la ciencia médica y de quienes trabajan en el campo
medicinal. Comenzamos con una discusión franca de los hechos
médicos y de las estrategias comprobadas de prevención de vih
y sida, en razón de que “el vih es un virus, no una condición
moral”.
¿Qué
son el vih y sida?
El
Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) es un estado
de enfermedad causado por el virus de inmunodeficiencia humana
(vih) El vih ataca y destruye el sistema inmunológico o de defensa
del cuerpo, el cual normalmente protege al cuerpo contra las
infecciones. Los glóbulos blancos son como los soldados del
sistema inmune, ello pelean para proteger al cuerpo contra los
ataques de los gérmenes (bacterias, virus, y otros organismos
que causan enfermedad) El vih ataca un tipo particular de células,
llamadas linfocitos CD4 (un subtipo de células T particular),
las cuales juegan un rol muy importante en el sistema inmune.
El
vih secuestra las células CD4, inserta su propio material reproductivo
dentro de la célula y selectivamente la destruye. En otras palabras,
el vih toma el control de las células CD4, y la usa para reproducir
más de su propia especie. Cuando la célula CD4 es destruida,
gran cantidad de partículas nuevas de virus son liberadas en
el flujo sanguíneo. Este proceso se repite en más células CD4,
mermando gradualmente las células en el cuerpo.
Subsecuentemente,
la habilidad del cuerpo de resistir y combatir las infecciones
es debilitada, alcanzando eventualmente el punto crítico dónde
se dice que la persona tiene sida. En adultos saludables, un
recuento normal de CD4 usualmente está entre 600 y 1800 unidades
por milímetro cúbico de sangre. Cuando el recuento baja a 500
la persona comienza a sufrir infecciones menores. Cuando cae
a menos de 200, aparecen los síntomas y señales del sida.
Cómo
ataca el virus las células CD4
El
vih pertenece a una clase de virus llamada retrovirus. Todas
las bacterias y los virus poseen un recubrimiento exterior,
llamada envoltura, compuesta de proteínas específicas a cada
tipo particular de organismo. El vih es muy astuto para mudar
o remover su recubrimiento exterior antes de irrumpir en las
células CD4. Como resultado, el vih no es reconocido como un
organismo extraño y es aceptado por la célula CD4. Por lo tanto
el vih puede existir dentro de los CD4 de una persona por varios
años sin ningún problema aparente.
¿Cómo
es transmitido el vih?
El
vih está presente en la sangre, los fluidos sexuales y la leche
materna de aquellos y aquellas que están infectados con el virus.
Es pasado de los fluidos corporales de una persona infectada
a la otra.
Actividad
sexual
El
vih es trasmitido sexualmente al tener una relación sin protección
(sin usar condones) con una persona infectada. El vih puede
entrar en el cuerpo durante la relación sexual a través de las
membranas mucosas de la vagina, el pene (la uretra), el ano,
o la boca, asimismo también a través de cortes recientes, llagas
y quemaduras de la piel. El sexo anal y vaginal sin protección
es la actividad sexual más riesgosa.
El
riesgo de trasmitir el virus se incrementa en una persona con
una enfermedad de transmisión sexual (ETS), porque la presencia
de llagas o piel lastimada facilita la entrada del virus. El
tratamiento diligente de las ETS es una manera de reducir los
riesgos de transmisión de vih.
El
“sexo seco” es practicado en algunas partes del mundo: una sustancia
es colocada en la vagina para causarle sequedad. Esto crea más
fricción durante la relación, lo que algunos hombres encuentran
más placentero. Esta práctica resulta en laceraciones en el
delicado tejido membranoso vaginal, facilitando la entrada del
vih. En adición a esto, el antiséptico natural contenido en
las secreciones vaginales no está más disponible para combatir
las ETS. Finalmente los condones se rompen más fácilmente a
causa del aumento de la fricción.
El
sexo oral es mucho menos riesgoso que el sexo anal o vaginal,
pero no puede ser considerado enteramente seguro. La presencia
de úlceras bucales, encías severamente inflamadas o sangrantes,
llagas en la garganta, o la práctica de sexo oral-vaginal con
una mujer infectada con vih durante su menstruación contribuye
a las posibilidades de transmisión de vih.
El
estudio ha demostrado que la circuncisión masculina reduce el
riesgo de transmisión del vih un 60 a 70% debido a que ciertas
características de la piel del pene facilitan al vih a hacer
su entrada. Por lo tanto, los hombres que no están circuncidados
están en un riesgo mayor de ser infectados. Cuando el prepucio
es removido en la circuncisión la posibilidad de transmisión
es reducida.
Compartiendo
agujas o equipo de body piercing
El
compartir agujas y jeringas conlleva un alto riesgo de transmisión
del vih. Compartir aparatos para cocinar las drogas –para hacerlas
más puras -, algodones y agua para mezclarlas, también puede
trasmitir el vih, a causa de las cantidades pequeñas de sangre
infectada con vih que pueden permanecer en ellas después su
uso. Estas pueden ingresar en el torrente sanguíneo del siguiente
usuario.
Al
recibir una transfusión de sangre infectada
El
riesgo de adquirir vih a través de una transfusión de sangre
o productos derivados (plasma, globulina) que hayan sido testeados
de vih, es menor a uno en un millón. El riesgo de adquirir vih
en un trasplante de órganos es probablemente similar. Hoy en
día, los bancos de sangre y órganos analizan el riesgo de infección
de vih en los donantes potenciales, y muestras de sangre, productos
derivados y órganos son testeados de vih y otros gérmenes sanguíneos
extensivamente. Sin embargo, existe la remota posibilidad de
que alguien done sangre sin saber que tiene el virus durante
las semanas iniciales de la infección, en el período ventana,
cuando aún no se revela a través del testeo (ver “Sabiendo si
una persona está infectada” pág. )
Existe
un pequeño riesgo, aunque real, para las y los trabajadores
de la salud de contraer vih de los pacientes como resultado
de pincharse con una aguja, o expuestos a cantidades sustanciales
de sangre. Las personas que trabajan en laboratorios manipulando
sangre también están en riesgo, al igual que el personal que
manipula desechos, y sábanas contaminadas.
Transmisión
de madre a bebé
El
vih puede ser trasmitido verticalmente de la madre a su bebe
en el vientre o a través de la lactancia. Los bebés nacidos
de madre infectada con vih tienen de un 20 a 30% de riesgo de
adquirir el virus. La transmisión puede ocurrir de tres maneras:
durante el embarazo (transmisión preparto), durante el nacimiento
del bebé (transmisión intra parto) y durante la lactancia (transmisión
post parto) El riesgo más alto de transmisión es durante el
proceso de dar a luz. Las secreciones del canal de alumbramiento
contienen altas cantidades del virus, y el bebe puede desarrollar
pequeñas lastimaduras en la piel durante el alumbramiento a
través de las cuales el virus puede entrar. En la transmisión
post parto, el bebé puede ser infectado a través de la lactancia.
La leche materna de una mujer infectada con vih contiene el
virus, y a mayor período de lactancia (más de seis a nueve meses),
mayor riesgo de transmisión.
Como
no se transmite el vih
Las
autoridades médicas y los científicos están de acuerdo con que
el vih no sobrevive en el medio ambiente, haciendo de la posibilidad
de transmisión ambiental algo muy remoto. Una vez que los fluidos
infectados se secan completamente, el riesgo teórico de transmisión
ambiental es considerado esencialmente cero.
El
vih no puede ser propagado por:
-
El
aire, la tos y el estornudo.
-
El
beso, el abrazo, el apretón de manos y los masajes.
-
Compartir
platos, vasos o cubiertos.
-
Contacto
con los asientos de baño.
-
Picaduras
de insectos o animales (mosquitos y pulgas de cama no pueden
transmitir el vih)
-
Piscinas.
-
Comer
comida preparada por alguien infectado con vih.
-
Compartir
ropa o toallas.
La
diferencia entre vih y sida
Las
personas infectadas con vih son consideradas vih positivas;
estas pueden ser saludables y no mostrar ningún síntoma de la
enfermedad. Dichas personas pueden vivir una vi8da larga y productiva
con asesoramiento, nutrición adecuada, practicando un estilo
de vida saludable, siguiendo ciertas precauciones, y si es posible
y es accesible, tomando drogas antiretrovirales (ARV).
Una
persona que ha alcanzado el estadio del sida es usualmente sintomática.
Muchas de las veces tienen que lidiar con varias enfermedades;
a menos que sean tratadas con drogas ARV, usualmente le restará
poco tiempo de vida.
La
diferencia entre vih y sida es una diferencia importante. En
muchas partes del mundo el vih es hoy tratable. La vida puede
ser prolongada si se provee el acceso a un tratamiento a bajo
costo. Por lo tanto, el término vih/sida debería ser evitado
y reemplazado “vih y sida”, ya que son dos condiciones separadas
aunque conectadas.
Estadios
de la infección por vih
Infección
primaria
En
el momento de la infección la persona no se da cuenta de estar
infectada. Dentro de las primeras seis a ocho semanas de la
infección, aproximadamente la mitad de quienes contraen el vih
sufren síntomas parecidos a la gripe, lo que puede incluir fiebre,
fatiga, rash cutáneo, dolores de cabeza, nodos linfáticos hinchados.
A causa de que estos síntomas pueden ser bastante suaves, muchas
veces no son registrados, y la persona se recupera pronto. Aún
así, durante la infección primaria el virus se hace camino hasta
los nodos linfáticos. Esto puede tomar de tres a cinco días.
Subsecuentemente, el vih se reproduce activamente y libera nuevas
partículas de virus en el torrente sanguíneo. Este incremento
de vih usualmente dura de dos a tres meses. Durante este estadio,
hay una gran cantidad de vih en la sangre, y el sistema inmunológico
comienza a reaccionar produciendo anticuerpos. Este proceso
se conoce como seroconversión.
Infección
asintomática.
Este
estadio dura un promedio de 10 años, durante el cual una persona
es libre de síntomas graves, aunque sus glándulas pueden estar
hinchadas. Las personas infectadas con vih pueden continuar
viviendo y llevar una vida saludable por varios años, en promedio
de diez a doce años, sin tratamiento ARV. Esto por supuesto
varía de persona a persona; algunas veces la persona puede comenzar
a mostrar síntomas tan pronto como a los dos años desde el día
de la infección, mientras que otros pueden tomar más tiempo
que doce años en desarrollar sida.
Estadio sintomático
Al
quebrarse el sistema inmune la persona comienza a experimentar
varias infecciones menores, como sinusitis (inflamación de los
senos paranasales), bronquitis (infección del pecho), fiebre
ocasional, irritaciones de la piel leves y rash, hongos en la
piel, infecciones en las uñas, ulceras en la boca, y una perdida
de peso leve. En estadios mas avanzados de vih, también pueden
sufrir de tuberculosis (TBC), candidiasis (erupciones blancuzcas
en la boca, garganta y lengua), y ampollas de herpes en la boca
o en los genitales.
El
estadio de SIDA
Al
estar más dañado el sistema inmune, éste pierde su capacidad
de luchar contra las enfermedades. Las personas pueden tener
diarrea severa, pérdida severa de peso, neumonía (PCP), infecciones
del cerebro, perdida de memoria, etc. Se vuelven vulnerables
a una serie de “infecciones oportunistas” causadas por bacterias
comunes, hongos y parásitos. Esto no resultaría en enfermedad
en las personas con un sistema inmune normal, pero en las personas
con vih estos agentes microbianos toman la “oportunidad” de
florecer, por lo que son conocidas como infecciones oportunistas.
Sabiendo
si una persona esta infectada
Uno
no puede decir por la apariencia de la persona si ésta esta
infectada con vih o no. Aunque una persona que tiene vih o aun
sida puede parecer completamente saludable, cualquier persona
infectada con vih puede infectar a los demás, aunque no hayan
síntomas presentes. La única manera de determinar esto es tener
un test de sangre, el más común de los cuales detectan los anticuerpos
de vih.
Los
anticuerpos son proteínas que combaten la enfermedad, producidas
en el cuerpo de la persona en respuesta a los invasores exteriores
como las bacterias y los virus. Cuando una persona esta infectada
con vih, el cuerpo comienza a producir anticuerpos de vih específicos.
Aunque este anticuerpo no es muy efectivo al combatir el virus,
su presencia en la sangre es un indicador confiable de que alguien
esta infectado con vih. Usualmente, los anticuerpos son producidos
alrededor de las 12 semanas después de la infección. Casi todas
las personas producirán anticuerpos dentro de los 6 meses de
infección.
En
las primeras 12 semanas después de la infección, no hay anticuerpos
en la sangre de la persona, de manera que si es testeado, los
resultados serán vih negativo. Este es el periodo ventana, un
periodo critico durante el cual una persona infectada hasta
podría donar sangre sin que fuera detectado el virus. En casos
muy raros, el periodo ventana puede ser tan largo como 6 meses.
Similarmente, una persona puede quedar infectada durante el
contacto sexual con una persona infectada con vih, pero dar
negativo durante este periodo ventana. Esta es la razón por
la que es tan importante para aquellos cuyo resultado es negativo
volver a testearse 3 meses después.
La
“carga viral” es el numero de partículas de virus por mililitro
cúbico de sangre. Este nivel se eleva cuando el virus se replica
rápidamente en el torrente sanguíneo. La carga viral es muy
alta justo antes de que la persona comience a producir anticuerpos
durante la infección primaria. Durante este periodo, la persona
es altamente infecciosa, aunque aun dará un resultado negativo
de anticuerpos. En ese punto, la carga viral baja, permaneciendo
a un nivel bajo mientras el cuerpo recobra control sobre la
infección. Si se deja sin tratamiento, después de varios años,
el cuerpo se vuelve menos capaz de controlar al virus y el nivel
de la carga viral comienza a elevarse. A medida que la enfermedad
avanza la carga viral se incrementa mientras el recuento de
CD4 se precipita.
Drogas
ARV (Antiretrovirales)
Desde
el comienzo de la pandemia de vih y sida, una seria de drogas
han sido desarrolladas, que prolongan significantemente la vida
de aquellos y aquellas que son vih positivos (ver apéndice 2.
Estas drogas ARV pueden bloquear la replicación del virus y
retrasan el inicio del sida al desacelerar la progresión de
la enfermedad. Estas drogas no son una cura. El tratamiento
más efectivo es conocido como Terapia Antirretroviral Sumamente
Activa (TARSA), una combinación de tres o más drogas ARV, que
apuntan a retrasar la tasa de multiplicación del virus en el
cuerpo.
Los
beneficios de las drogas ARV son:
-
Reducen
la tasa de multiplicación del virus en el cuerpo, de tal
modo que disminuyen la carga viral.
-
Retrasan
la tasa de progreso de la enfermedad.
-
Preservan
o restauran el funcionamiento del sistema inmune.
-
Hacen
que la persona sea menos infecciosa, reduciendo así el riesgo
de propagación de vih.
Los riesgos
de las drogas ARV son:
-
El
tratamiento temprano del vih puede reducir la calidad de
vida a causa de los efectos laterales y el alto costo de
la medicación.
-
Puede
desarrollarse la resistencia a las drogas ARV, limitando
así otras opciones futuras de tratamiento.
-
Probablemente
será necesaria continuar la terapia indefinidamente.
Instrucciones
para los que toman drogas ARV
-
Adherencia
estricta a la terapia prescrita: Usualmente una combinación
de 3 a 5 drogas diferentes, de al menos 2 clases de drogas
diferentes, son prescritas al mismo tiempo (cocktail de
drogas) Si la persona toma menos de la cantidad prescrita,
o la toma irregularmente, se desarrollara una resistencia
a las drogas, o tolerancia. Esto significa que las drogas
dejaran de funcionar. Dado que el vih cambia su estructura
(o muta), algunas versiones del virus se vuelven resistentes
a las drogas. Las chances de mantenerlo vigilado son, por
lo tanto, mucho más altas si se usan varias drogas.
-
La
educación del paciente es extremamente importante: Esto
incluye los temas como adherencia al tratamiento, resistencia
a las drogas, toma regular, nutrición adecuada, toxicidad,
el status infeccioso continuo (algunos creen erróneamente
que bajo tratamiento ellos ya no pueden transmitir el virus),
el monitoreo de exámenes de sangre, etc. Se pueden reclutar
voluntarios locales para estos esfuerzos educacionales.
-
Resistencia
a las drogas: Los pacientes usualmente comienzan con
la combinación más básicas de drogas (régimen de primera
línea) Después de algunos años, es probable que estas drogas
dejen de funcionar, y la persona precisara ser cambiado
a un régimen de segunda línea, el cual es mas caro. Es necesario
cambiar las drogas aproximadamente cada tres años. Hoy en
día, hay alrededor de 20 drogas en el mercado, de las cuales
solo unas pocas están disponibles en el mundo en desarrollo.
Los regímenes avanzados son usualmente caros, y por lo tanto
imposibles de pagar para las personas que viven en esos
países.
-
Monitoreo
regular: Es importante que se hagan recuentos de CD4,
y si es posible recuentos de carga viral, cada tres a seis
meses, lo cual requiere equipamiento especial.
Prevención
de vih
Cualquier
método para prevenir la propagación de vih y sida, y así proteger
y preservar la vida, precisa ser tomado en consideración. Un
método apropiado en una situación puede no ser efectivo en otra.
Lo que debe ser considerado es el contexto dado, la buena voluntad
de una persona, o su habilidad para usar medidas preventivas,
y los valores prevalentes en la comunidad. El objetivo debe
ser salvar toda vida humana, tan preciosa como es a los ojos
de Dios.
Previniendo
la transmisión sexual de vih
La transmisión
de vih puede ser prevenida al no tener sexo con nadie que sea,
o pudiera ser vih positivo, o por usar condones. Si se usan
apropiadamente y consistentemente, el condón masculino es esencialmente
impermeable a las partículas del tamaño del vih, aunque ningún
método protector fuera de la abstinencia es 100% segura. En
el caso de parejas en la cual una de las personas es vih positiva
y la otra es vih negativa, el uso de condones es crucial. Aun
si los dos son vih positivos, los condones deben ser usados
pues pueden estar infectados con diferentes cepas del virus.
Cada encuentro sin protección con diferentes cepas del virus
incrementa la carga de virus. El uso de condones protege de
la reinfección de vih.
Métodos de prevención controlados
por la mujer
El
condón femenino es una envoltura de poliuretano con anillos
en cada extremo, al cual la mujer pude insertar en su vagina
hasta 8 horas antes de la relación sexual. Provee protección
contra el embarazo y contra las ETS, y no tiene efectos laterales
conocidos. Su mayor ventaja es que da a la mujer el control
sobre su propia salud sexual. Sin embargo, es mucho más caro
que el condón masculino, y aun no es ampliamente disponible.
También es necesario algo de negociación y cooperación con el
hombre.
Un
microbicida podría prevenir la transmisión sexual del vih y
otras ETS cuando es aplicado dentro del tracto genital femenino.
Esto podría estar disponible en unos cuantos años en la forma
de gel, crema, supositorio, film, esponja o anillo.
Previniendo la transmisión de vih
en usuarios de drogas intravenosas
La
probabilidad de que los usuarios de drogas inyectables sean
infectados por vih puede ser reducida al evitar el compartir
las agujas. Usualmente es muy difícil para los usuarios de drogas
el detener su adicción. Se requieren programas de desintoxicación
de drogas en donde los usuarios de drogas son gradualmente deshabituados
de la jeringa para evitar la infección con vih. Los programas
que proveen agujas limpias para evitar la infección con vih
son conocidos como programas de “reducción de daños". Como con
los condones, el propósito es protegerlos del vih y preservar
la vida.
Previniendo la transmisión de madre
a bebé
La
administración de drogas ARV a las madres vih positivas durante
el embarazo puede prevenir la transmisión. Estas drogas disminuyen
la carga viral en la madre, y así reduce las posibilidades que
el bebe sea infectado. El alumbramiento a través del parto por
cesárea para evitar la transmisión durante el nacimiento del
bebe se practica actualmente en la mayoría de los países desarrollados,
pero puede no ser factible en lugares donde los recursos son
seriamente limitados.
El
riesgo que el bebé sea infectado a través de la leche materna
puede ser superado al alimentar al bebé con fórmula láctea infantil.
En muchos países, esto puede ser impracticable, caro, o culturalmente
inaceptable. El agua limpia y segura para preparar la fórmula
puede no estar disponible, y las mamaderas sin esterilizar incrementan
la posibilidad de infecciones intestinales. Si no es posible
la sustitución de la leche materna, es recomendable para las
madres vih-positivas destetar a sus bebés tan pronto como sea
posible. Hasta entonces, es recomendable amamantar exclusivamente
con leche materna y evitar la “alimentación mixta” (pecho y
mamadera), ya que esto lleva a un incremento de las posibilidades
de transmisión.
Prevenir la transmisión en instalaciones
de cuidados de salud
Los
que proporcionan cuidados de salud necesitan protegerse a sí
mismos contra la infección por vih siguiendo los protocolos
de control de infecciones y las precauciones universales. Existen
métodos para evitar la infección a través de heridas de agujas
y salpicaduras en las membranas mucosas. El uso de guantes protectores,
delantales impermeables, calzado protector, anteojos, y máscaras
también ayuda a proteger contra tales accidentes.
Si
un incidente acontece, el área afectada debe ser inmediatamente
enjuagada con agua y jabón. Entonces, se realiza un análisis
básico de test de vih, tanto para la persona que ha estado expuesta
como para la persona de la cual ha provenido la sangre o los
fluidos. Si la persona que ha estado expuesta da como resultado
un negativo (indicando que no han estado previamente infectados),
y la otra persona arroja un resultado positivo, o se sospecha
fuertemente de serlo, los riesgos precisan ser evaluados por
un profesional con experiencia. Si los riesgos son altos, se
administran drogas ARV, preferiblemente dentro de las 24 horas
de la exposición. Esto es conocido como profilaxis post-exposición
(PEP). En casos de violación, puede seguirse el mismo procedimiento,
con exámenes de seguimiento luego de los 3 y 6 meses.
El
enfoque “ABC”
Un
enfoque bien conocido es el enfoque ABC: Abstinencia
(de las relaciones sexuales), fidelidad (en inglés, “Be
faithful”, sea fiel), y uso de Condones. El ABC puede
ser efectivo como una herramienta de prevención, pero para las
mujeres es limitado, especialmente si es promocionado como la
única manera de prevención.
La
abstinencia no tiene sentido para las jóvenes y las mujeres
coercionadas a la actividad sexual, o víctimas de la violencia
sexual, ni para las mujeres forzadas a casarse, de quienes se
espera que traigan bebés al mundo como parte de su obligación
filial. Similarmente, la fidelidad a una pareja ofrece poca
protección a las mujeres cuyos maridos fueron infectados antes
del matrimonio, o que tienen otras parejas.
El
mayor obstáculo para la efectividad de los condones en la prevención
del vih y sida es la relación de poder entre los hombres y las
mujeres. Muchas veces las mujeres son incapaces de hacer que
sus parejas masculinas usen condones. Muchos hombres que se
oponen al uso de condones durante la relación sexual lo toman
como una afrenta y como una declaración de falta de confianza
o de infidelidad cuando su pareja femenina sugiere el uso de
un condón. Más aún, los condones son una barrera para la concepción
y las expectativas de tener hijos.
El
enfoque “SAVE”
La
“Red Africana de Lideres Religiosos que Viven con o son Personalmente
afectados por el Vih y Sida” (The African Network of Religious
Leades Living with and Personally Affected by HIV and AIDS.
ANARELA+, por sus siglas en inglés) ha desarrollado un modelo
para la respuesta comprensiva al vih, denominado “SAVE”.
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Seguridad:
Esto incluye todos los medios de prevención –abstinencia,
fidelidad, condones, agujas limpias, el uso de sangre limpia
y segura, la prevención de la transmisión de la madre a
la criatura, etc.
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