Contenido:
Prólogo
Introducción
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Apéndices

Bajar en formato PDF.
Manual - Apéndices

CAPÍTULO 1

DATOS MÉDICOS Y PREVENCIÓN

A causa de los muchos mitos, presuposiciones y juicios morales que rodean al vih y al sida, es importante para las y los cristianos considerar los hallazgos de la ciencia médica. Nosotras y nosotros creemos en Dios, el creador, cuya creación es conocida y realzada a través de la ciencia médica y de quienes trabajan en el campo medicinal. Comenzamos con una discusión franca de los hechos médicos y de las estrategias comprobadas de prevención de vih y sida, en razón de que “el vih es un virus, no una condición moral”3.

¿Qué son el vih y sida?

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) es un estado de enfermedad causado por el virus de inmunodeficiencia humana (vih) El vih ataca y destruye el sistema inmunológico o de defensa del cuerpo, el cual normalmente protege al cuerpo contra las infecciones. Los glóbulos blancos son como los soldados del sistema inmune, ello pelean para proteger al cuerpo contra los ataques de los gérmenes (bacterias, virus, y otros organismos que causan enfermedad) El vih ataca un tipo particular de células, llamadas linfocitos CD4 (un subtipo de células T particular), las cuales juegan un rol muy importante en el sistema inmune.

El vih secuestra las células CD4, inserta su propio material reproductivo dentro de la célula y selectivamente la destruye. En otras palabras, el vih toma el control de las células CD4, y la usa para reproducir más de su propia especie. Cuando la célula CD4 es destruida, gran cantidad de partículas nuevas de virus son liberadas en el flujo sanguíneo. Este proceso se repite en más células CD4, mermando gradualmente las células en el cuerpo.

Subsecuentemente, la habilidad del cuerpo de resistir y combatir las infecciones es debilitada, alcanzando eventualmente el punto crítico dónde se dice que la persona tiene sida. En adultos saludables, un recuento normal de CD4 usualmente está entre 600 y 1800 unidades por milímetro cúbico de sangre. Cuando el recuento baja a 500 la persona comienza a sufrir infecciones menores. Cuando cae a menos de 200, aparecen los síntomas y señales del sida.

Cómo ataca el virus las células CD4

El vih pertenece a una clase de virus llamada retrovirus. Todas las bacterias y los virus poseen un recubrimiento exterior, llamada envoltura, compuesta de proteínas específicas a cada tipo particular de organismo. El vih es muy astuto para mudar o remover su recubrimiento exterior antes de irrumpir en las células CD4. Como resultado, el vih no es reconocido como un organismo extraño y es aceptado por la célula CD4. Por lo tanto el vih puede existir dentro de los CD4 de una persona por varios años sin ningún problema aparente.

¿Cómo es transmitido el vih?

El vih está presente en la sangre, los fluidos sexuales y la leche materna de aquellos y aquellas que están infectados con el virus. Es pasado de los fluidos corporales de una persona infectada a la otra.

Actividad sexual

El vih es trasmitido sexualmente al tener una relación sin protección (sin usar condones) con una persona infectada. El vih puede entrar en el cuerpo durante la relación sexual a través de las membranas mucosas de la vagina, el pene (la uretra), el ano, o la boca, asimismo también a través de cortes recientes, llagas y quemaduras de la piel. El sexo anal y vaginal sin protección es la actividad sexual más riesgosa.

El riesgo de trasmitir el virus se incrementa en una persona con una enfermedad de transmisión sexual (ETS), porque la presencia de llagas o piel lastimada facilita la entrada del virus. El tratamiento diligente de las ETS es una manera de reducir los riesgos de transmisión de vih.

El “sexo seco” es practicado en algunas partes del mundo: una sustancia es colocada en la vagina para causarle sequedad. Esto crea más fricción durante la relación, lo que algunos hombres encuentran más placentero. Esta práctica resulta en laceraciones en el delicado tejido membranoso vaginal, facilitando la entrada del vih. En adición a esto, el antiséptico natural contenido en las secreciones vaginales no está más disponible para combatir las ETS. Finalmente los condones se rompen más fácilmente a causa del aumento de la fricción.

El sexo oral es mucho menos riesgoso que el sexo anal o vaginal, pero no puede ser considerado enteramente seguro. La presencia de úlceras bucales, encías severamente inflamadas o sangrantes, llagas en la garganta, o la práctica de sexo oral-vaginal con una mujer infectada con vih durante su menstruación contribuye a las posibilidades de transmisión de vih.

El estudio ha demostrado que la circuncisión masculina reduce el riesgo de transmisión del vih un 60 a 70% debido a que ciertas características de la piel del pene facilitan al vih a hacer su entrada. Por lo tanto, los hombres que no están circuncidados están en un riesgo mayor de ser infectados. Cuando el prepucio es removido en la circuncisión la posibilidad de transmisión es reducida.

Compartiendo agujas o equipo de body piercing

El compartir agujas y jeringas conlleva un alto riesgo de transmisión del vih. Compartir aparatos para cocinar las drogas –para hacerlas más puras -, algodones y agua para mezclarlas, también puede trasmitir el vih, a causa de las cantidades pequeñas de sangre infectada con vih que pueden permanecer en ellas después su uso. Estas pueden ingresar en el torrente sanguíneo del siguiente usuario.

Al recibir una transfusión de sangre infectada

El riesgo de adquirir vih a través de una transfusión de sangre o productos derivados (plasma, globulina) que hayan sido testeados de vih, es menor a uno en un millón. El riesgo de adquirir vih en un trasplante de órganos es probablemente similar. Hoy en día, los bancos de sangre y órganos analizan el riesgo de infección de vih en los donantes potenciales, y muestras de sangre, productos derivados y órganos son testeados de vih y otros gérmenes sanguíneos extensivamente. Sin embargo, existe la remota posibilidad de que alguien done sangre sin saber que tiene el virus durante las semanas iniciales de la infección, en el período ventana, cuando aún no se revela a través del testeo (ver “Sabiendo si una persona está infectada” pág. )

Existe un pequeño riesgo, aunque real, para las y los trabajadores de la salud de contraer vih de los pacientes como resultado de pincharse con una aguja, o expuestos a cantidades sustanciales de sangre. Las personas que trabajan en laboratorios manipulando sangre también están en riesgo, al igual que el personal que manipula desechos, y sábanas contaminadas.

Transmisión de madre a bebé

El vih puede ser trasmitido verticalmente de la madre a su bebe en el vientre o a través de la lactancia. Los bebés nacidos de madre infectada con vih tienen de un 20 a 30% de riesgo de adquirir el virus. La transmisión puede ocurrir de tres maneras: durante el embarazo (transmisión preparto), durante el nacimiento del bebé (transmisión intra parto) y durante la lactancia (transmisión post parto) El riesgo más alto de transmisión es durante el proceso de dar a luz. Las secreciones del canal de alumbramiento contienen altas cantidades del virus, y el bebe puede desarrollar pequeñas lastimaduras en la piel durante el alumbramiento a través de las cuales el virus puede entrar. En la transmisión post parto, el bebé puede ser infectado a través de la lactancia. La leche materna de una mujer infectada con vih contiene el virus, y a mayor período de lactancia (más de seis a nueve meses), mayor riesgo de transmisión.

Como no se transmite el vih

Las autoridades médicas y los científicos están de acuerdo con que el vih no sobrevive en el medio ambiente, haciendo de la posibilidad de transmisión ambiental algo muy remoto. Una vez que los fluidos infectados se secan completamente, el riesgo teórico de transmisión ambiental es considerado esencialmente cero.

El vih no puede ser propagado por:

  • El aire, la tos y el estornudo.

  • El beso, el abrazo, el apretón de manos y los masajes.

  • Compartir platos, vasos o cubiertos.

  • Contacto con los asientos de baño.

  • Picaduras de insectos o animales (mosquitos y pulgas de cama no pueden transmitir el vih)

  • Piscinas.

  • Comer comida preparada por alguien infectado con vih.

  • Compartir ropa o toallas.

La diferencia entre vih y sida

Las personas infectadas con vih son consideradas vih positivas; estas pueden ser saludables y no mostrar ningún síntoma de la enfermedad. Dichas personas pueden vivir una vi8da larga y productiva con asesoramiento, nutrición adecuada, practicando un estilo de vida saludable, siguiendo ciertas precauciones, y si es posible y es accesible, tomando drogas antiretrovirales (ARV).

Una persona que ha alcanzado el estadio del sida es usualmente sintomática. Muchas de las veces tienen que lidiar con varias enfermedades; a menos que sean tratadas con drogas ARV, usualmente le restará poco tiempo de vida.

La diferencia entre vih y sida es una diferencia importante. En muchas partes del mundo el vih es hoy tratable. La vida puede ser prolongada si se provee el acceso a un tratamiento a bajo costo. Por lo tanto, el término vih/sida debería ser evitado y reemplazado “vih y sida”, ya que son dos condiciones separadas aunque conectadas.

 

Estadios de la infección por vih

Infección primaria

En el momento de la infección la persona no se da cuenta de estar infectada. Dentro de las primeras seis a ocho semanas de la infección, aproximadamente la mitad de quienes contraen el vih sufren síntomas parecidos a la gripe, lo que puede incluir fiebre, fatiga, rash cutáneo, dolores de cabeza, nodos linfáticos hinchados. A causa de que estos síntomas pueden ser bastante suaves, muchas veces no son registrados, y la persona se recupera pronto. Aún así, durante la infección primaria el virus se hace camino hasta los nodos linfáticos. Esto puede tomar de tres a cinco días. Subsecuentemente, el vih se reproduce activamente y libera nuevas partículas de virus en el torrente sanguíneo. Este incremento de vih usualmente dura de dos a tres meses. Durante este estadio, hay una gran cantidad de vih en la sangre, y el sistema inmunológico comienza a reaccionar produciendo anticuerpos. Este proceso se conoce como seroconversión.

Infección asintomática.

Este estadio dura un promedio de 10 años, durante el cual una persona es libre de síntomas graves, aunque sus glándulas pueden estar hinchadas. Las personas infectadas con vih pueden continuar viviendo y llevar una vida saludable por varios años, en promedio de diez a doce años, sin tratamiento ARV. Esto por supuesto varía de persona a persona; algunas veces la persona puede comenzar a mostrar síntomas tan pronto como a los dos años desde el día de la infección, mientras que otros pueden tomar más tiempo que doce años en desarrollar sida.

Estadio sintomático

Al quebrarse el sistema inmune la persona comienza a experimentar varias infecciones menores, como sinusitis (inflamación de los senos paranasales), bronquitis (infección del pecho), fiebre ocasional, irritaciones de la piel leves y rash, hongos en la piel, infecciones en las uñas, ulceras en la boca, y una perdida de peso leve. En estadios mas avanzados de vih, también pueden sufrir de tuberculosis (TBC), candidiasis (erupciones blancuzcas en la boca, garganta y lengua), y ampollas de herpes en la boca o en los genitales.

El estadio de SIDA

Al estar más dañado el sistema inmune, éste pierde su capacidad de luchar contra las enfermedades. Las personas pueden tener diarrea severa, pérdida severa de peso, neumonía (PCP), infecciones del cerebro, perdida de memoria, etc. Se vuelven vulnerables a una serie de “infecciones oportunistas” causadas por bacterias comunes, hongos y parásitos. Esto no resultaría en enfermedad en las personas con un sistema inmune normal, pero en las personas con vih estos agentes microbianos toman la “oportunidad” de florecer, por lo que son conocidas como infecciones oportunistas.

Sabiendo si una persona esta infectada

Uno no puede decir por la apariencia de la persona si ésta esta infectada con vih o no. Aunque una persona que tiene vih o aun sida puede parecer completamente saludable, cualquier persona infectada con vih puede infectar a los demás, aunque no hayan síntomas presentes. La única manera de determinar esto es tener un test de sangre, el más común de los cuales detectan los anticuerpos de vih.

Los anticuerpos son proteínas que combaten la enfermedad, producidas en el cuerpo de la persona en respuesta a los invasores exteriores como las bacterias y los virus. Cuando una persona esta infectada con vih, el cuerpo comienza a producir anticuerpos de vih específicos. Aunque este anticuerpo no es muy efectivo al combatir el virus, su presencia en la sangre es un indicador confiable de que alguien esta infectado con vih. Usualmente, los anticuerpos son producidos alrededor de las 12 semanas después de la infección. Casi todas las personas producirán anticuerpos dentro de los 6 meses de infección.

En las primeras 12 semanas después de la infección, no hay anticuerpos en la sangre de la persona, de manera que si es testeado, los resultados serán vih negativo. Este es el periodo ventana, un periodo critico durante el cual una persona infectada hasta podría donar sangre sin que fuera detectado el virus. En casos muy raros, el periodo ventana puede ser tan largo como 6 meses. Similarmente, una persona puede quedar infectada durante el contacto sexual con una persona infectada con vih, pero dar negativo durante este periodo ventana. Esta es la razón por la que es tan importante para aquellos cuyo resultado es negativo volver a testearse 3 meses después.

La “carga viral” es el numero de partículas de virus por mililitro cúbico de sangre. Este nivel se eleva cuando el virus se replica rápidamente en el torrente sanguíneo. La carga viral es muy alta justo antes de que la persona comience a producir anticuerpos durante la infección primaria. Durante este periodo, la persona es altamente infecciosa, aunque aun dará un resultado negativo de anticuerpos. En ese punto, la carga viral baja, permaneciendo a un nivel bajo mientras el cuerpo recobra control sobre la infección. Si se deja sin tratamiento, después de varios años, el cuerpo se vuelve menos capaz de controlar al virus y el nivel de la carga viral comienza a elevarse. A medida que la enfermedad avanza la carga viral se incrementa mientras el recuento de CD4 se precipita.

Drogas ARV (Antiretrovirales)

Desde el comienzo de la pandemia de vih y sida, una seria de drogas han sido desarrolladas, que prolongan significantemente la vida de aquellos y aquellas que son vih positivos (ver apéndice 2. Estas drogas ARV pueden bloquear la replicación del virus y retrasan el inicio del sida al desacelerar la progresión de la enfermedad. Estas drogas no son una cura. El tratamiento más efectivo es conocido como Terapia Antirretroviral Sumamente Activa (TARSA), una combinación de tres o más drogas ARV, que apuntan a retrasar la tasa de multiplicación del virus en el cuerpo.

Los beneficios de las drogas ARV son:

  • Reducen la tasa de multiplicación del virus en el cuerpo, de tal modo que disminuyen la carga viral.

  • Retrasan la tasa de progreso de la enfermedad.

  • Preservan o restauran el funcionamiento del sistema inmune.

  • Hacen que la persona sea menos infecciosa, reduciendo así el riesgo de propagación de vih.


Los riesgos de las drogas ARV son:

  • El tratamiento temprano del vih puede reducir la calidad de vida a causa de los efectos laterales y el alto costo de la medicación.

  • Puede desarrollarse la resistencia a las drogas ARV, limitando así otras opciones futuras de tratamiento.

  • Probablemente será necesaria continuar la terapia indefinidamente.

Instrucciones para los que toman drogas ARV

  • Adherencia estricta a la terapia prescrita: Usualmente una combinación de 3 a 5 drogas diferentes, de al menos 2 clases de drogas diferentes, son prescritas al mismo tiempo (cocktail de drogas) Si la persona toma menos de la cantidad prescrita, o la toma irregularmente, se desarrollara una resistencia a las drogas, o tolerancia. Esto significa que las drogas dejaran de funcionar. Dado que el vih cambia su estructura (o muta), algunas versiones del virus se vuelven resistentes a las drogas. Las chances de mantenerlo vigilado son, por lo tanto, mucho más altas si se usan varias drogas.

  • Atención a una nutrición adecuada: El tomar drogas sin una ingestión apropiada y regular de alimentos puede causar síntomas gastrointestinales, anemia y nausea.

  • La educación del paciente es extremamente importante: Esto incluye los temas como adherencia al tratamiento, resistencia a las drogas, toma regular, nutrición adecuada, toxicidad, el status infeccioso continuo (algunos creen erróneamente que bajo tratamiento ellos ya no pueden transmitir el virus), el monitoreo de exámenes de sangre, etc. Se pueden reclutar voluntarios locales para estos esfuerzos educacionales.

  • Resistencia a las drogas: Los pacientes usualmente comienzan con la combinación más básicas de drogas (régimen de primera línea) Después de algunos años, es probable que estas drogas dejen de funcionar, y la persona precisara ser cambiado a un régimen de segunda línea, el cual es mas caro. Es necesario cambiar las drogas aproximadamente cada tres años. Hoy en día, hay alrededor de 20 drogas en el mercado, de las cuales solo unas pocas están disponibles en el mundo en desarrollo. Los regímenes avanzados son usualmente caros, y por lo tanto imposibles de pagar para las personas que viven en esos países.

  • Monitoreo regular: Es importante que se hagan recuentos de CD4, y si es posible recuentos de carga viral, cada tres a seis meses, lo cual requiere equipamiento especial.

Prevención de vih

Cualquier método para prevenir la propagación de vih y sida, y así proteger y preservar la vida, precisa ser tomado en consideración. Un método apropiado en una situación puede no ser efectivo en otra. Lo que debe ser considerado es el contexto dado, la buena voluntad de una persona, o su habilidad para usar medidas preventivas, y los valores prevalentes en la comunidad. El objetivo debe ser salvar toda vida humana, tan preciosa como es a los ojos de Dios.

Previniendo la transmisión sexual de vih


La transmisión de vih puede ser prevenida al no tener sexo con nadie que sea, o pudiera ser vih positivo, o por usar condones. Si se usan apropiadamente y consistentemente, el condón masculino es esencialmente impermeable a las partículas del tamaño del vih, aunque ningún método protector fuera de la abstinencia es 100% segura. En el caso de parejas en la cual una de las personas es vih positiva y la otra es vih negativa, el uso de condones es crucial. Aun si los dos son vih positivos, los condones deben ser usados pues pueden estar infectados con diferentes cepas del virus. Cada encuentro sin protección con diferentes cepas del virus incrementa la carga de virus. El uso de condones protege de la reinfección de vih.


Métodos de prevención controlados por la mujer

El condón femenino es una envoltura de poliuretano con anillos en cada extremo, al cual la mujer pude insertar en su vagina hasta 8 horas antes de la relación sexual. Provee protección contra el embarazo y contra las ETS, y no tiene efectos laterales conocidos. Su mayor ventaja es que da a la mujer el control sobre su propia salud sexual. Sin embargo, es mucho más caro que el condón masculino, y aun no es ampliamente disponible. También es necesario algo de negociación y cooperación con el hombre.

Un microbicida podría prevenir la transmisión sexual del vih y otras ETS cuando es aplicado dentro del tracto genital femenino. Esto podría estar disponible en unos cuantos años en la forma de gel, crema, supositorio, film, esponja o anillo.


Previniendo la transmisión de vih en usuarios de drogas intravenosas

La probabilidad de que los usuarios de drogas inyectables sean infectados por vih puede ser reducida al evitar el compartir las agujas. Usualmente es muy difícil para los usuarios de drogas el detener su adicción. Se requieren programas de desintoxicación de drogas en donde los usuarios de drogas son gradualmente deshabituados de la jeringa para evitar la infección con vih. Los programas que proveen agujas limpias para evitar la infección con vih son conocidos como programas de “reducción de daños". Como con los condones, el propósito es protegerlos del vih y preservar la vida4.


Previniendo la transmisión de madre a bebé

La administración de drogas ARV a las madres vih positivas durante el embarazo puede prevenir la transmisión. Estas drogas disminuyen la carga viral en la madre, y así reduce las posibilidades que el bebe sea infectado. El alumbramiento a través del parto por cesárea para evitar la transmisión durante el nacimiento del bebe se practica actualmente en la mayoría de los países desarrollados, pero puede no ser factible en lugares donde los recursos son seriamente limitados.

El riesgo que el bebé sea infectado a través de la leche materna puede ser superado al alimentar al bebé con fórmula láctea infantil. En muchos países, esto puede ser impracticable, caro, o culturalmente inaceptable. El agua limpia y segura para preparar la fórmula puede no estar disponible, y las mamaderas sin esterilizar incrementan la posibilidad de infecciones intestinales. Si no es posible la sustitución de la leche materna, es recomendable para las madres vih-positivas destetar a sus bebés tan pronto como sea posible. Hasta entonces, es recomendable amamantar exclusivamente con leche materna y evitar la “alimentación mixta” (pecho y mamadera), ya que esto lleva a un incremento de las posibilidades de transmisión.


Prevenir la transmisión en instalaciones de cuidados de salud

Los que proporcionan cuidados de salud necesitan protegerse a sí mismos contra la infección por vih siguiendo los protocolos de control de infecciones y las precauciones universales. Existen métodos para evitar la infección a través de heridas de agujas y salpicaduras en las membranas mucosas. El uso de guantes protectores, delantales impermeables, calzado protector, anteojos, y máscaras también ayuda a proteger contra tales accidentes.

Si un incidente acontece, el área afectada debe ser inmediatamente enjuagada con agua y jabón. Entonces, se realiza un análisis básico de test de vih, tanto para la persona que ha estado expuesta como para la persona de la cual ha provenido la sangre o los fluidos. Si la persona que ha estado expuesta da como resultado un negativo (indicando que no han estado previamente infectados), y la otra persona arroja un resultado positivo, o se sospecha fuertemente de serlo, los riesgos precisan ser evaluados por un profesional con experiencia. Si los riesgos son altos, se administran drogas ARV, preferiblemente dentro de las 24 horas de la exposición. Esto es conocido como profilaxis post-exposición (PEP). En casos de violación, puede seguirse el mismo procedimiento, con exámenes de seguimiento luego de los 3 y 6 meses.

El enfoque “ABC”

Un enfoque bien conocido es el enfoque ABC: Abstinencia (de las relaciones sexuales), fidelidad (en inglés, “Be faithful”, sea fiel), y uso de Condones. El ABC puede ser efectivo como una herramienta de prevención, pero para las mujeres es limitado, especialmente si es promocionado como la única manera de prevención.

La abstinencia no tiene sentido para las jóvenes y las mujeres coercionadas a la actividad sexual, o víctimas de la violencia sexual, ni para las mujeres forzadas a casarse, de quienes se espera que traigan bebés al mundo como parte de su obligación filial. Similarmente, la fidelidad a una pareja ofrece poca protección a las mujeres cuyos maridos fueron infectados antes del matrimonio, o que tienen otras parejas.

El mayor obstáculo para la efectividad de los condones en la prevención del vih y sida es la relación de poder entre los hombres y las mujeres. Muchas veces las mujeres son incapaces de hacer que sus parejas masculinas usen condones. Muchos hombres que se oponen al uso de condones durante la relación sexual lo toman como una afrenta y como una declaración de falta de confianza o de infidelidad cuando su pareja femenina sugiere el uso de un condón. Más aún, los condones son una barrera para la concepción y las expectativas de tener hijos.

El enfoque “SAVE”

La “Red Africana de Lideres Religiosos que Viven con o son Personalmente afectados por el Vih y Sida” (The African Network of Religious Leades Living with and Personally Affected by HIV and AIDS. ANARELA+, por sus siglas en inglés) ha desarrollado un modelo para la respuesta comprensiva al vih, denominado “SAVE”.

  • Seguridad: Esto incluye todos los medios de prevención –abstinencia, fidelidad, condones, agujas limpias, el uso de sangre limpia y segura, la prevención de la transmisión de la madre a la criatura, etc.

  • Antirretrovirales: Si el tratamiento está disponible, debe ser iniciado tan pronto como sea indicado para evitar mayores infecciones, y por causa de una mejor calidad de vida.

  • Voluntario: El test y el asesoramiento voluntario es crucial. El examen brinda una oportunidad importante para que las personas conozcan su situación con relación al vih, y la posibilidad de prevenir una futura propagación de vih a través de un vivir responsable.

  • Empoderamiento: Las personas que viven con el virus pueden ser empoderadas para que desarrollen una actitud y una expectativa positiva a través del asesoramiento, la oración y otros apoyos espirituales. Esto es importante para retardar el progreso de la infección (ver apéndice 3).