Contenido:
Prólogo
Introducción
Capítulo 1
Capítulo 2
Capítulo 3
Capítulo 4
Capítulo 5
Capítulo 6
Apéndices

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Manual - Apéndices

CAPÍTULO 5

CUIDADOS DOMICILIARIOS

El cuidado domiciliario es la provisión de cuidados de salud por cuidadores formales o informales, en el hogar del paciente, en lugar del hospital, e incluyen actividades físicas, psicosociales, paliativas (alivio de los síntomas), y espirituales.

Al proporcionar cuidados de alta calidad y apropiados, el objetivo es, tanto como sea posible, mantener la independencia del paciente, y alcanzar la mejor calidad de vida. El cuidado domiciliario es menos costoso y puede ser más fácil para el paciente, quien no se ve obligado a viajar grandes distancias para requerir atención en un hospital, sino que puede ser cuidado en un entorno familiar. Muchas enfermedades e infecciones asociadas al vih y sida pueden ser manejadas en el hogar si los cuidadores tienen alguna información básica, la cual buscamos proporcionar en este capitulo.

Idealmente, un cuidador es entrenado para proporcionar servicios de cuidado y apoyo, ya sea como voluntario o como trabajador remunerado, y esta en relaciones con un centro de salud o un profesional medico para el apoyo experto, referencias, monitoreo, supervisión, e insumos. La mayoría del trabajo es hecho por el cuidador. Los profesionales de la salud proporcionan apoyo adicional a través de la supervisión, el entrenamiento, y manejando situaciones de salud más complejas. Es importante para los cuidadores que sean capaces de relacionarse con otros recursos comunitarios en el área, como hospitales, clínicas, cuidados de apoyo comunitario, y grupos de apoyo, curanderos tradicionales, y trabajadores de la salud con formación.

Los pacientes que sufren de enfermedades crónicas como el sida tienen diversas necesidades incluyendo las físicas, psicológicas, sociales y espirituales.

Necesidades físicas

Un cuidador debería asegurarse que los pacientes reciben tratamiento para sus indisposiciones y un cuidado de enfermería apropiado. La nutrición es muy importante y los pacientes deben ser alimentados con una dieta cotidiana bien balanceada. La higiene es igualmente importante para prevenir infecciones. El paciente y los miembros de la familia deberían ser educados para practicar higiene básica, por ejemplo, de los dientes, cabellos, piel, y del hogar. Los pacientes deberían hacer ejercicio físico regular. Si el paciente esta muy débil para hacerlo, los miembros de la familia deberían asistir al paciente en hacer ejercicios pasivos moviendo suavemente sus miembros.

Necesidades psicológicas

Los pacientes que sufren de enfermedades crónicas o terminales pueden tener muchas preocupaciones y temores. Los cuidadores deberían alentar a los pacientes a expresarse, e identificar soluciones alternativas para manejar estos temores y preocupaciones.

Necesidades sociales

A causa de que los pacientes muchas veces sufren de soledad y, a veces, abandono, es importante que los cuidadores y miembros de la familia interactúen con ellos socialmente y a través de actividades recreacionales. Los pacientes precisan ser incluidos en la decisión al discutir sobre cualquier cosa que los afecte.

Necesidades espirituales

Los pacientes enfermos crónicos pueden perder la esperanza y el deseo de vivir. Los cuidadores deberían reasegurarles que cada minuto de su vida tiene un propósito, y concentrarse en descubrir aquello que aun puedan hacer.

  • Recuérdeles a  los pacientes que son personas de valor sagrado, y amados por Dios.
  • Asegure que la muerte, cuando quiera que venga, no es la última palabra para quienes creen en las promesas de Dios. (Ver capitulo 4 y apéndice 3).

El papel clave de las y los cuidadores

Las y los cuidadores domiciliarios tienen responsabilidades significativas. Son quienes mantienen la calidad de vida del paciente y proporcionan servicios de cuidado y apoyo. También proporcionan información de prevención de vih, servicios de educación y comunicación a individuos, familias y comunidades. Aparte de tener conocimientos actuales y precisos de la enfermedad (ver capitulo 1), un cuidador debería comprender como manejarse con la higiene del paciente, la limpieza de su hogar, y como prevenir infecciones y lastimaduras. Es crucial saber sobre los medicamentos que precisa la persona, las pautas nutricionales recomendadas y como y a quienes llamar para pedir información, o en el caso de una emergencia.

Es importante para la o el cuidador hacer contacto regular con los pacientes y ayudarlos a evitar internaciones hospitalarias innecesarias. Los cuidadores también precisan proporcionar apoyo emocional, ayuda en las actividades de la vida diaria (por ejemplo, alimentar, bañar, cambiar y en las tareas del hogar), proporcionar los medicamentos básicos y suministros, guardar estos de manera segura, y saber cuando referir pacientes que ya no pueden ser cuidados en el hogar, a otro alojamiento. Los cuidadores deberían documentar actividades clave en el registro del paciente, y asistir en el manejo de cuestiones financieras, legales u otras relacionadas a la herencia (por ejemplo, la preparación de un testamento), a requerimiento del paciente.

Las ventajas del cuidado en el hogar

La enfermería domiciliaria se refiere a cualquier forma de cuidados dado a personas enfermos en sus propios hogares, incluido el apoyo físico, mental y espiritual. Las ventajas de cuidar a los pacientes en el hogar son:

  • Las/los pacientes tienen menos oportunidades de contraer otras enfermedades infecciosas.
  • Las/los pacientes continúan viviendo con sus familias.
  • Las/los pacientes son cuidados en una atmósfera relajada y familiar.
  • Las/los pacientes son mantenidos en buena compañía y se sienten mas amados.
  • Las/los miembros de la familia proporcionan a menudo el mejor cuidado compasivo.
  • Se evita el trauma de ser testigos de muertes en el hospital.
  • La confidencialidad es observada y sostenida.

Manejando condiciones comunes resultado del vih y sida

 Fiebre

La fiebre es una condición en que la temperatura corporal de una persona alcanza más de 38° C. Las fiebres bajas del vih y sida (37-38° C) usualmente van y vienen, pero las fiebres mas altas que 38° pueden ser peligrosas si se dejan sin tratamiento. En los adultos, puede causar confusión o delirio, y, en los niños, espasmos o convulsiones. En ambos, puede resultar en deshidratación (perdida de líquidos del cuerpo). La fiebre puede ser causada por la infección del vih en si misma, o por enfermedades relacionadas como la malaria, tuberculosis, o neumonía. En muchas circunstancias, la causa de la fiebre es desconocida.

En caso de fiebre: mantenga limpio al paciente, déle un baño tibio o enjuague el cuerpo del paciente con un paño húmedo, asegurándose la privacidad durante el baño, y cúbralo solo con ropa de cama liviana. Suministre abundancia de líquidos, por ejemplo agua, te o jugos. Déle medicación para la fiebre, como Paracetamol/Panadol, o Aspirina cada cuatro horas con las comidas hasta que la fiebre desaparezca, pero no por mas de tres días, a menos que el doctor este de acuerdo. Siga cuidadosamente las instrucciones del prospecto o la receta de prescripción. No exceda la dosis máxima de Paracetamol (8 tabletas / 500 mg.) cada 24 horas. Por favor tome nota: los niños con fiebre no deben ser medicados con Aspirina, a menos que sea prescripta por un doctor.

En las siguientes situaciones, el paciente necesita ser referido al hospital más cercano:

  • Si la fiebre no se va en dos días con el tratamiento sugerido.
  • Si las siguientes señales acompañan la fiebre: cuello tieso, dolores corporales severos, tos persistente, pérdida de conciencia, ojos amarillos, diarrea severa repentina, espasmos.
  • Si la paciente ha dado a luz recientemente, o ha abortado.

Diarrea

La diarrea es el proceso o perdida de deposiciones acuosas (heces, movimiento de los intestinos) mas de tres veces al día. En la mayoría de las personas ocurre en algún momento de la infección por vih. Puede ser muy molesto para la persona y llevar a complicaciones serias causadas por la deshidratación. Algunos de los síntomas y señales de deshidratación avanzada incluyen la boca seca, los ojos hundidos, micción escasa, confusión, y pérdida de la conciencia.

Una solución de rehidratación oral (SRO) puede ser muy útil. Viene en sachets y precisa ser mezclada con agua pura. Las SRO pueden ser también preparadas en la casa al disolver una medida de cuchara de te de sal y ocho medidas de azúcar, en un litro de agua potable, o agua hervida enfriada.

En caso de diarrea: Suministre abundante liquido, por ejemplo agua potable, sopa, jugos, sopa de avena, y evite bebidas cafeinadas como el té y el café, bebidas muy dulces y alcohol. Proporcione SRO y aliente al paciente a beber y comer tanto como sea posible. Ofrezca comidas nutritivas frecuentemente. Supervise si hay deshidratación severa, por ejemplo boca seca, ojos hundidos, y perdida de la elasticidad de la piel. Cambie y lave las sabanas sucias y use guantes al manipular los elementos contaminados.

En las siguientes situaciones, el paciente necesita ser referido al hospital más cercano:

  • Deshidratación severa (apariencia seca dentro de la boca, micción escasa, si la orina es oscura, inquietud, si brazos y piernas se sienten fríos al tacto, taquicardia, dificultad para estar de pie o caminar, perdida de conciencia).
  • Diarrea persistente.
  • Alimentación inadecuada- si el paciente esta muy débil para comer.
  • Deposiciones sanguinolentas.
  • Presencia de fiebre alta (sobre los 38°).

Recomendaciones nutricionales para contrarrestar la diarrea:

  • Aliente la ingestión de 8 a 10 vasos de líquido por día para prevenir la deshidratación. La sopa de zanahorias ayuda a reponer vitaminas y minerales, contiene pectina, suaviza los intestinos y estimula el apetito.
  • Coma platos como arroz blanco hervido y papas, que viajan lentamente a través del vientre y disminuye la estimulación de movimientos del intestino.
  • Coma bananas y tomates (las bananas, por su potasio).
  • Coma de 5 a 6 comidas pequeñas, en lugar de 3 comidas grandes.
  • Agréguele nuez moscada molida a la comida.
  • Coma las comidas a temperatura ambiente. Los platos muy calientes o fríos empeoran la diarrea.
  • Evite los alimentos ricos en fibra (por ejemplo, pele la piel de las frutas y vegetales).
  • Evite las comidas fritas.
  • Evite las bebidas dulces y proporcione jugos diluidos en lugar de ellas.
  • Evite los productos lácteos; su ingestión puede empeorar la diarrea en algunos pacientes. El yogur es mejor tolerado.

Dolor

Algunas condiciones relacionadas al vih y sida resultan en mucho dolor e incomodidad. Las causas más comunes de dolor son:

  • Neuropatía sensorial periférica (los nervios están inflamados).
  • Dolores de cabeza a causa de infección crónica del recubrimiento cerebral.
  • Herpes zoster (culebrilla).
  • Malaria.
  • Candidiasis (infección de hongos en la boca y/o genitales).
  • Sarcoma de Kaposi extensivo.
  • Infección de las articulaciones (artralgia).
  • Dolor de los músculos (mialgia).
  • Dolor de pecho.
  • Dolor ano rectal.
  • Condiciones dermatológicas dolorosas.

En caso de dolor: Ayude al paciente a cambiarse a una posición confortable, hable con ellos y proporcione actividades para aliviar la ansiedad. Sea paciente, amoroso y comprensivo. Masajee suavemente los músculos adoloridos, aplique compresas calientes o frías y déle al paciente un baño tibio. Suministre medicación para el dolor como Paracetamol/Panadol, o Aspirina cada cuatro horas con las comidas hasta que la fiebre desaparezca, pero no mas de tres días, a menos que el doctor este de acuerdo. Siga cuidadosamente las instrucciones del prospecto o la receta de prescripción. No exceda la dosis máxima de Paracetamol (8 tabletas / 500 mg.) cada 24 horas. Por favor tome nota: los niños con fiebre no deben ser medicados con Aspirina, a menos que sea prescripta por un doctor.

En las siguientes situaciones, el paciente necesita ser referido al hospital más cercano:

  • Si el dolor se torna severo.
  • Si surgen nuevos síntomas, como dolor de cabeza, rigidez de cuello y fiebre.

Tos y dificultades respiratorias

La irritación de la garganta o del pecho, a causa de infecciones de la garganta y los pulmones puede resultar en tos persistente.

Una persona puede también experimentar una respiración dificultosa. Causas posibles de tos y dificultades respiratorias:

  • Tuberculosis pulmonar (TBC).
  • Bronquitis (inflamación de los pasos de aire principales a los pulmones).
  • Neumonía (inflamación de los pulmones causada por una infección).
  • Alergias.
  • Asma.
  • Problemas cardiacos.
  • Liquido en los pulmones.
  • Cuerpos extraños en la traquea o pulmones.
  • Una infección de microbios en los pulmones.

En caso de tos y dificultades respiratorias: Coloque al paciente en una habitación bien ventilada, en una posición hacia delante apropiada, y los brazos descansando en una mesa- esto puede ayudar. Use almohadas adicionales, o algún apoyo para la espalda. Siéntese con la persona y no lo deje solo (las dificultades respiratorias pueden ser espantosas). Hable y aconseje al paciente. Proporciónele inhalación de vapor si es posible- use remedios locales como el menta u hojas de eucalipto. Déle líquidos adecuados (afloja el esputo), y remedios que suavizan la garganta, por ejemplo miel o jugo de limón caliente. Golpee suavemente o masajee a la persona en el pecho y la espalda con las manos como un puño- esto ayuda a aflojar el esputo y hace más fácil el toser.

Los pacientes necesitan ser referidos al hospital más cercano si ellos o ellas:

  • No responden al tratamiento.
  • Desarrollan una fiebre alta.
  • Experimentan dolores de pecho severos, incomodidad y falta de aire.
  • Tosen sangre.
  • Tienen flema con mal olor.

Tuberculosis (TBC)

La tuberculosis, una infección común en personas con vih y sida, es una enfermedad infecciosa crónica causada por una bacteria micótica (un tipo de germen). Normalmente afecta a los pulmones y a veces otros órganos. Necesita ser diagnosticada por un clínico profesional. Las señales y síntomas de la TBC incluyen:

  • Tos productiva por más de tres semanas con o sin sangre.
  • Perdida de peso.
  • Fiebre nocturna y sudores.
  • Dolores en el pecho.
  • Perdida del apetito.
  • Inflamación de las glándulas linfáticas (glándulas de cuello, ingle, etc.)
  • Coyunturas dolorosas.
  • Dolor de espalda prolongado.

En caso de TBC: Aliente al paciente a cumplir el tratamiento exactamente como fue prescrito. Proporcione líquidos adecuados y comida nutritiva, asegúrese de la ingesta adecuada de líquidos, asegúrese que el paciente no esta tomando alcohol o fumando, y desaliente el paciente de hacer trabajos excesivos o cansadores. Asegúrese de que el paciente duerma en una habitación bien ventilada. Déle apoyo al paciente cuando quiera sentarse. Aconseje al paciente que siempre cubra su boca al toser, y proporcione un contenedor cubierto adonde el paciente pueda escupir. El esputo debe ser desechado en el baño o letrina, o enterrado. Aliente al paciente a cumplir con el Tratamiento de Observación Directa (TOD).

El TOD es el proceso durante el cual el paciente con TBC toma cada dosis de la medicación bajo la observación directa del profesional de la salud. El TOD es una estrategia fuertemente recomendada a nivel internacional, como la medida  más efectiva en el control de la TBC. Al usar el TOD, los pacientes con TBC pueden ser munidos con el apoyo necesario para completar el curso completo del tratamiento.

En las siguientes situaciones, el paciente necesita ser referido al hospital más cercano:

  • Si no hay señales de mejoría.
  • Si los pacientes vomitan después de tomar la medicación.
  • Si desarrollan una nueva condición de fiebre o dificultad respiratoria.
  • Si el paciente deja de tomar el tratamiento o rechaza el TOD.

Problemas de la piel

Los problemas de la piel mayormente afectan las superficies del cuerpo. Una persona con vih y sida muchas veces sufre de picazón crónica, sarpullido, o heridas cutáneas dolorosas. Las causas posibles incluyen:

  • Reacciones alérgicas.
  • Erupciones de calor.
  • Infección por herpes zoster (culebrilla).
  • Sarna (una infección de la piel causada por pequeños insectos).
  • Una higiene pobre.
  • Por mojar la cama o diarrea.
  • Escaras (causadas por estar acostado en la misma posición por un largo tiempo).
  • Rubéola.
  • Sarcoma de Kaposi.

En caso de problemas de la piel: bañe al paciente regularmente con agua tibia y jabón (una cucharada de sopa de aceite vegetal en cinco litros de agua puede ser usada mientras lava a la persona), mantenga la piel limpia y seca, ventile la piel o abaníquela, evite el calor o el agua caliente en la piel. Corte las uñas de las manos, manténgalas limpias para evitar la infección, y evite el rascado. En caso de picazón de piel, intente frotar con pepinos o con bolsas de té húmedas (u hojas de té puestas en un paño limpio y hervido en agua caliente). Aplique violeta genciana (un agente tópico antihongos y antibacterial) para las ulceraciones abiertas. Aplique lociones de piel apropiadamente prescritas, por ejemplo loción Whitfield (ácido benzoico) o Calamina. Si la alergia es identificada, evite la causa (una droga, un jabón, o una comida). Limpie las heridas abiertas con agua tibia y salada, vista al paciente con ropa limpia todos los días, y aplique una loción para piel que haya sido prescrita. Aliente al paciente a comer suficiente comida nutritiva. Si el paciente experimenta dolor, déle medicación como Paracetamol/Panadol, o Aspirina cada cuatro horas con las comidas hasta que la fiebre desaparezca, pero no mas de tres días, a menos que el doctor este de acuerdo. Siga las instrucciones del prospecto o prescripción  cuidadosamente. No exceda la dosis máxima de 8 tabletas de Paracetamol (500 mg) en 24 horas. Por favor tome nota: los niños con fiebre no deben ser medicados con Aspirina, a menos que sea prescrito por un doctor.

En las siguientes situaciones, el paciente necesita ser derivado al hospital más cercano:

  • Si desarrolla fiebre.
  • Si las heridas se infectan.
  • Si el dolor empeora.
  • Si comienza a sangrar.
  • Si las áreas infectadas se tornan hinchadas y calientes.
  • Si el paciente no responde al tratamiento.

Problemas en la boca y garganta

El dolor en la boca y la garganta, que causa una ingesta dolorosa, es común entre las personas que viven con y son afectadas por el vih y sida.  Las causas posibles de los problemas en la boca y garganta incluyen:

  • Candidiasis (úlceras/ parches blancos en la boca y la garganta).
  • Infección por herpes simple (dolores fríos).
  • Heridas y ampollas en la boca.
  • Malnutrición.

En caso de problemas en la boca y la garganta: aliente los enjuagues bucales y las gárgaras (diluya una pizca de sal en un vaso de agua, o media cucharada de te de polvo para hornear en medio litro de agua) si existen placas blancas en la boca. Use un cepillo de dientes suave para remover los restos. Si están disponibles, mezcle dos tabletas de Aspirina en agua y enjuage la boca hasta cuatro veces al día. Si la candidiasis esta presente, aplique un 1% de solución de violeta genciana cada 8 a 12 horas. Aliente al paciente a tomar cantidades de líquidos y proporcione una dieta nutritiva. Ayude al paciente a maximizar la ingesta de comida durante este periodo al evitar frutas cítricas, comidas ácidas o condimentadas, comiendo los platos a temperatura ambiente, mayormente comidas suaves y húmedas (sopa de avena, papas, miel, leche fría, etc.), evite la cafeína y el alcohol. . Si el paciente experimenta dolor, suministre medicación como Paracetamol/Panadol, o Aspirina cada cuatro horas con las comidas hasta que la fiebre desaparezca, pero no mas de tres días, a menos que el doctor este de acuerdo. Siga las instrucciones del prospecto cuidadosamente. No exceda la dosis máxima de 8 tabletas de Paracetamol (500 mg) en 24 horas. Por favor tome nota: los niños con fiebre no deben ser medicados con Aspirina, a menos que sea prescrito por un doctor.

En las siguientes situaciones, el paciente necesita ser derivado al hospital más cercano:

  • Si el paciente es incapaz de tragar.
  • Si el paciente es incapaz de respirar apropiadamente.
  • Si el paciente esta deshidratado.
  • Si se desarrolla una fiebre alta.
  • Si el paciente no responde al tratamiento.

Depresión

La depresión puede desarrollarse en el caso de cualquier enfermedad física, especialmente vih y sida, a causa de la naturaleza de la enfermedad y el estigma y la discriminación asociadas. Varios factores obran juntos, llevando a una persona a tornarse depresiva. En el caso de los pacientes con vih y sida, estos pueden ser factores emocionales y del entorno, como las actitudes de los miembros de la familia y de la sociedad, las hostilidades, el aislamiento, la pena a causa de la perdida de un miembro de la familia, de un trabajo o de ingresos a causa de su condición de vih, y el tener que enfrentar la inevitabilidad de la muerte. Uno debe recordar que la depresión es el resultado de los cambios biológicos en la química del cerebro, y que uno puede también estar en depresión a causa de una disposición genética o familiar.

La depresión es la condición cuando una persona se siente alicaída y cuando los síntomas como los siguientes duran por más de dos semanas:

  • Un ánimo persistentemente triste, ansioso o vacío.
  • Perdida del interés o del placer en la vida.
  • Sentimientos de culpa o de baja autoestima o auto valía.
  • Alteraciones en el dormir y/o en el apetito, energía disminuida o fatiga continua.
  • Baja energía y concentración pobre.

Estos problemas se pueden volver crónicos o recurrentes y conducir a la debilitación substancial en la capacidad del individuo de tomar cuidado de sus responsabilidades diarias.

En caso de depresión: proporcione un medio seguro para la persona e involúcrela en actividades diarias siempre que sea posible. Aliente a las amistades a visitarle y al paciente a hablar frecuentemente de sus problemas con  alguien en quien confíen. Aliente a la persona a mezclarse con los demás, especialmente pares y con la gente que vive con y son afectados por el vih y sida. Converse regularmente con ellos, y aliéntelos a hablar sobre sus preocupaciones. Ofrezca servicios de aconsejamiento, incluyendo guía espiritual. Asegúrese de que el paciente tiene todos sus problemas físicos diagnosticados y en tratamiento.

En las siguientes situaciones, el paciente necesita ser derivado al hospital más cercano:

  • Si el paciente esta retraído.
  • Si el paciente no come.
  • Si el paciente demuestra tendencias suicidas.
  • Si el paciente se queja de falta de sueño.

Las medicaciones antidepresivas y las formas estructuradas y breves de psicoterapia son efectivas para el 60-80% de quienes están afectados y afectadas, y pueden ser proporcionadas en cuidados primarios. Sin embargo, menos del 25% de aquellos y aquellas afectados (en algunos países, menos del 10%) reciben tales tratamientos. Las barreras para el cuidado efectivo incluyen la falta de recursos y la falta de proveedores entrenados, asimismo como el estigma social asociado con los desórdenes mentales como la depresión.

Escaras

Las escaras se desarrollan cuando el cuerpo de una persona ha estado en la misma posición por un largo tiempo.  Estas ulceras se desarrollan a causa de una irrigación inadecuada de sangre en un área de la piel, lo que causa que la piel y sus tejidos superficiales se quiebren y mueran. Se desarrollan comúnmente en los codos, las caderas, los muslos, el sacro (al fin de la espalda), o en los tobillos, y son muy difíciles de sanar. Las causas posibles de escaras incluyen:

  • Presión prolongada: cuando el paciente esta en la misma posición por un largo periodo de tiempo.
  • Fricción: a causa de las sábanas arrugadas, restos de comida, o un inadecuado manejo de los elementos para defecar y orinar en la cama.
  • Humedad: a causa de la limpieza inadecuada del cuerpo después de orinar o de un movimiento de los intestinos.

Las personas proclives a  desarrollar escaras incluyen quienes han estado enfermos por un largo tiempo, y cuya condición general es muy pobre, quienes tienen tejidos débiles, quienes están paralizados y yacen en la misma posición por un largo tiempo, y quienes están sin ayuda e inconscientes.

En caso de escaras: mueva al paciente regularmente de lado a lado y masajee las áreas de presión cada pocas horas. Aliente el ejercicio pasivo y activo y mueva suavemente los brazos y piernas varias veces al día. Haga sus camas todos los días (si es posible, cambie las sabanas). Levante la persona enferma en su lecho –no la arrastre, pues así se quiebra la piel. Coloque material suave como por ejemplo una almohada de algodón suave bajo la persona enferma. Las heridas pequeñas pueden ser limpiadas con agua salada y luego dejar que se sequen. Si las lastimaduras no son profundas, pueden dejarse expuestas al aire. Las heridas profundas necesitan ser limpiadas diariamente con agua salada. La aplicación de pulpa de papaya madura es útil y la herida puede ser cubierta con un paño ligero. Humecte la piel con crema, aceite corporal, lanolina, o aceite vegetal al bañarla.

En las siguientes situaciones, el paciente necesita ser derivado al hospital más cercano:

  • Si la condición del paciente no mejora.
  • Si la piel del paciente se decolora.

Fatiga

El cansancio, la debilidad, o el agotamiento son condiciones muy comunes en las personas con vih y sida. Las causas posibles de fatiga incluyen:

  • La infección por vih y otras enfermedades relacionadas.
  • Depresión.
  • Anemia (un desorden en la sangre).
  • Una nutrición pobre.
  • Tuberculosis.
  • Enfermedades respiratorias.
  • Diarrea o deshidratación.

En caso de fatiga: ayude al paciente cuando vaya al baño, al bañarse, al irse a la cama o salir de ella, y al comer. Use un baño portátil si están muy débiles para ir al toilette. Mueva suavemente los brazos y piernas varias veces al día, cambie al paciente regularmente de lado a lado y masajee las áreas de presión cada tantas horas. Bañe al paciente y mantenga la piel limpia y seca. Proporcione y aliente al paciente a comer y beber cantidades normales de líquidos y comidas energéticas. Mantenga acompañado al paciente y aconséjelos.

El paciente necesita ser derivado al hospital más cercano si su condición no mejora.

Malnutrición

Las personas se tornan subalimentadas cuando su ingestión de alimentos es insuficiente o de pobre calidad. Los signos de malnutricion incluyen:

  • Crecimiento inadecuado en los niños.
  • Edemas (hinchazón del cuerpo).
  • Perdida de peso.
  • Desprendimiento de la piel.
  • Cambios en el color del cabello.
  • Diarrea y/o anemia.

En caso de malnutricion: Asegúrese que el paciente se alimente regularmente; pequeñas cantidades de diferentes tipos de alimentos deben ser tomadas frecuentemente. Proporcione una variedad de comidas y adicione aceite vegetal o pasta de cacahuete a los platos. Asegúrese de que el dinero no es malgastado en comidas no nutritivas, o comidas innecesarias. Provea comidas blandas si el paciente esta teniendo dificultades al masticar y/o tragar, y aliente al paciente a beber mucho jugo de frutas.

El paciente necesita ser derivado al hospital más cercano si se rehusa a comer o si su condición no mejora.

Buena nutrición

La nutrición y el vih están fuertemente interrelacionados. La buena nutrición incrementa la resistencia a la infección y la enfermedad, mejora la energía y así puede fortalecer a una persona. Las personas que viven con y son afectados por el vih y sida deben comer una dieta balanceada que ayude a mantener su sistema inmunológico. El acceso a comidas nutritivas puede ayudar a mantener la defensa del cuerpo y disminuir el desarrollo de la enfermedad. Las comunidades y los miembros de la familia extensa deben ser alentados a contribuir de cualquier manera posible a la practica del comer sano.

Higiene alimentaria (limpieza)

  • Asegúrese de que todas las áreas en donde se preparen y se tomen las comidas estén libres de insectos.
  • Cubra las sobras para evitar la contaminación.
  • Mantenga calientes las comidas calientes, y frías, las comidas frías.
  • Almacene la comida cocinada por no más de un día y recaliéntelas antes de su consumición.
  • Si tiene un refrigerador, ponga todas las sobras en él.

Agua

  • Asegúrese de que el agua este limpia.  Lleve el agua a la ebullición por lo menos por un minuto. El hervor comienza cuando el agua comienza a burbujear.
  • Mantenga el agua guardada en un contenedor cubierto.
  • Lave siempre sus manos con agua y jabón antes y después de manipular alimentos.

Productos de carnicería

  • Cocine todos los productos animales (carne, aves, cerdos, pescados y huevos).
  • No coma huevos semicrudos (pasados por agua) o carne a medio cocinar (con sangre).
  • Lave a fondo los utensilios y las superficies en donde coloque las comidas crudas, particularmente carne y aves, antes de manipular otras comidas.
  • Cubra las carnes, las aves o el pescado con un lienzo limpio, y manténgalos separados del resto de las comidas para evitar la contaminación.

Frutas y vegetales

  • Use agua limpia para lavar a fondo todas las frutas y vegetales que vayan a ser comidas crudas.
  • Remueva cualquier podredumbre visible.

Comer sano

La buena nutrición para todas las personas, pero especialmente para quienes tienen vih y sida, requiere el comer cantidades adecuadas de macronutrientes (carbohidratos, grasas y proteínas) y micronutrientes (vitaminas y minerales). Una deficiencia en macronutrientes resulta en una perdida de peso.

Los carbohidratos (almidones) como aquellos que se encuentra en los almidones y azucares proporcionan al cuerpo de la energía necesaria. Los carbohidratos son usualmente baratos y fáciles de conseguir. Pueden ser especialmente útiles para contrarrestar la fatiga. Las comidas ricas en carbohidratos incluyen el pan, mandioca, legumbres secas (porotos, arvejas, lentejas), frutas, granos (maíz, trigo, mijo, sorgo, arroz, salvado), nueces, semillas, papas, tubérculos, batatas, y azucares.

  • Grasas, incluyendo aceites son una fuente viable de energía y una parte importante de las células vivas. Son importantes para absorber vitaminas (especialmente para absorber vitaminas A, D y E), y útiles para ciertos procesos químicos en el cuerpo. Las comidas que contienen  grasas y aceites incluyen palta, bifes, pollo, coco, aceitunas, manteca de maní, semillas y nueces. Los pescados grasosos, especialmente salmón, caballa, arenques y sardinas, están llenos de aceites grasos esenciales. Las semillas como el cacahuate y semillas de calabaza son altamente nutritivas.
  • Las proteínas construyen, mantienen y reparan los tejidos del cuerpo. La falta de proteínas resulta en el quiebre de la habilidad del cuerpo de mantenerse a sí mismo, y en la caída del sistema inmunologico. La carne es una buena fuente de proteínas. El pollo y el pavo son más fáciles de digerir que la carne. Los productos lácteos cultivados como la leche agria (cuajada) el yogur y el queso cottage son buenas fuentes de proteínas y fáciles de digerir. Los frutos de mar son una fuente de proteínas fácilmente digeribles, pero se echan a perder muy rápidos y así, pueden resultar en el envenenamiento por comida. Coma frutos de mar solamente si sabe que están frescos; nunca los coma crudos.

 

Los micronutrientes, especialmente las vitaminas A, B6, B12, y hierro y zinc son importantes para mantener un sistema inmunologico fuerte y para combatir infecciones.

Las vitaminas son esenciales para muchas de las funciones del cuerpo. La mayoría de las vitaminas se encuentran en frutas y vegetales que pueden ser fácilmente digeridos. Mantenga la piel de las frutas y vegetales frescos libres de bacterias. La mejor manera de lavar estas comidas antes de la consumición es enjuagarlos en jugo de limón y agua salada. De lo contrario, agregue una cucharada de té de lavandina o dióxido de hidrogeno, también llamado agua oxigenada, en un litro de agua. Las siguientes vitaminas son importantes para la buena nutrición de las personas con vih y sida.

  • La vitamina A ayuda a crear glóbulos blancos, promueve la buena visión y una piel sana, ayuda a los huesos y los dientes, y protege contra las infecciones. Muy pequeña cantidad de vitamina A en la sangre puede llevar a resfríos, piel seca, problemas oculares como la sensibilidad a la luz y ceguera nocturna, y dientes y uñas débiles. Se la encuentra en la alfalfa, yema de huevo, vegetales verdes, hígado, leche, naranjas y frutas y vegetales amarillos. Ha sido demostrado que los suplementos de vitamina A para los hijos de madres infectadas con vih reducen la enfermedad, particularmente la diarrea. La vitamina A es también recomendada para las madres inmediatamente después del parto, y para los niños de 6 meses o más. La deficiencia de vitamina A esta asociada con una mayor tasa de transmisión de madre a hijo, con una progresión más rápida de vih a sida, con una mayor mortandad infantil, y con una tasa de crecimiento más lenta en los infantes.
  • La vitamina B6 ayuda a producir anticuerpos, glóbulos rojos y transmisores nerviosos. También ayuda a romper las grasas. La anemia, la depresión, el mareo, la irritabilidad, el dolor de músculos, las náuseas, los problemas en los nervios, las llagas en la lengua, y el cansancio son todos efectos colaterales de la deficiencia de vitamina B6. La vitamina B6 está presente en la alfalfa, las bananas, la col, el pollo, los huevos, el pescado, los vegetales verdes con hojas, las legumbres, el hígado, la carne, nueces, la semilla de girasol, y granos enteros. Las píldoras de vitamina B6 (10 mg por día) son recomendadas para los pacientes con TBC siendo tratados con Izoniazida (INH, Lanizida, Nydrazyda), la droga más común usada para tratar la TBC.
  • La vitamina B12 ayuda a la formación de glóbulos rojos, realza los glóbulos blancos y mantiene los tejidos gastrointestinales y de los nervios. La anemia, la confusión, la demencia, los problemas de memoria, los problemas de nervios, el zumbido en el oído, y el cansancio son síntomas de la deficiencia de vitamina B12. Puede encontrarse en el queso, el pollo, los huevos, el corazón, los riñones, el hígado, la carne roja, las sardinas, el atún, los granos enteros, y el yogurt.
  • La vitamina C ayuda a construir huesos, dientes y encías sanas. Ayuda a combatir las infecciones, ayuda a la absorción de hierro y sirve como un antioxidante (cualquier sustancia que sirve para contrarrestar los efectos dañinos del oxigeno en los tejidos). Si alguna persona no esta recibiendo suficiente vitamina C, pueden verse síntomas como encías sangrantes, tendencia a las heridas en la piel, resfríos frecuentes, dolores en los músculos y las coyunturas, y una recuperación lenta. La vitamina C esta presente en todas las frutas, especialmente naranjas, guayabas, alfalfa, vegetales verdes de hojas, papas, pimientas dulces, y tomates.
  • La vitamina E apoya el sistema inmunológico, protege a las grasas y vitaminas de la oxidación (la combinación de una sustancia con el oxigeno), y sirve como un antioxidante. El pelo seco, la infertilidad, la impotencia, los calambres en las piernas, los desordenes cardiacos, la debilidad de los músculos, los problemas nerviosos, y el cansancio están relacionados con cantidades insuficientes de vitamina E. La vitamina E se encuentra en la alfalfa, vegetales verde oscuros, huevos, legumbres, nueces, semillas, granos enteros, y aceite vegetal.

 

Los minerales son críticos para los procesos químicos en el cuerpo y la función total del cuerpo. Los siguientes minerales son necesarios en el mantenimiento de la salud de las personas que viven con y son afectados por el vih y sida:

El calcio se encuentra en la leche y el pescado, y es necesario para unos huesos fuertes.

 

  • El hierro es necesario en la asistencia a las enzimas durante el intercambio de oxigeno en la sangre.
  • El mareo, la fatiga, los dolores de cabeza, la irritabilidad, y la palidez son señales de la falta de hierro en el cuerpo. El hierro es abundante en la alfalfa, albaricoques, huevos, vegetales de hojas verdes, los riñones, las legumbres, el hígado, la carne, las nueces, las papas, los pescados, y semillas.
  • El magnesio es un antioxidante bueno para los músculos, los nervios, y el proceso de romper las grasas. Una ausencia de magnesio puede llevar a temblores, calambres, movimientos filtrados de los intestinos, o constipación. El magnesio está presente en la palta, los vegetales de hoja verde, las legumbres, las nueces, la cáscara de frutas y vegetales, los pescados, las semillas y los granos enteros.
  • El potasio está presente en las bananas y los porotos y son beneficiosos para el mantenimiento de los músculos.
  • El selenio está presente en la alfalfa, el arroz marrón, la yema de huevo, el ajo, el hígado, la carne, la leche, las cebollas, y los granos enteros. No está presente en las cosechas sembradas en suelos que contengan mínimas cantidades de este mineral. El selenio también esta disponible como tabletas. El crecimiento deteriorado, los problemas cardiacos, el daño pancreático, y la debilidad son señales de la deficiencia de selenio.
  • El zinc es el mineral más deficiente en las personas con vih y sida. El zinc no solo protege el sistema inmunológico, sino que también es necesario para la digestión, para el mantenimiento de los músculos, para la sanación de las heridas, y para metabolizar la vitamina A. La deficiencia de vitamina A puede causar la perdida de apetito, la diarrea, una cauterización pobre de las heridas, el zumbido de los oídos, problemas cutáneos, el crecimiento lento, y la perdida del olfato y el sabor.

 

El cuidado de los niños y adolescentes infectados

Los niños y adolescentes que tienen vih y sida tienen mayor tendencia a tener infecciones infantiles frecuentes, de las más comunes, como las infecciones en el oído y la neumonía. Las enfermedades como la gastroenteritis crónica (una infección en el estomago) y la TBC son comunes. También es común el encontrar nódulos linfáticos agrandados, y hepatomegalitis. En los infantes infectados, los síntomas comunes para muchas de las condiciones tratables incluyen fiebre, diarrea, y dermatitis generalizada (picazón cutánea). Los síntomas en los niños que viven con vih y sida incluyen:

  • Perdida de peso o fallas en el crecimiento.
  • Diarrea crónica por más de un mes.
  • Fiebre prolongada por más de un mes.
  • Engrandecimiento persistente de los nódulos linfáticos.
  • Infecciones fungales en la boca y/o la garganta (candidiasis oral).
  •   Infección en el pecho (neumonía o TBC).
  • Picazón cutánea.

 

Muchas de las veces es difícil diagnosticar la infección de vih en una criatura. Aun cuando son testados en el nacimiento o en la temprana infancia, un test positivo puede ser un mero reflejo de los anticuerpos de vih de la madre que han sido transmitidos a la sangre del bebé. Estos anticuerpos maternos pueden permanecer por hasta 18 meses. Todos los exámenes de vih para los bebes deben ser repetidos a los 18 meses. Un bebe nacido de una madre infectada, el cual este muy enfermo durante los primeros dos años es muy probable que este infectado por vih. Por otro lado, un infante que permanece generalmente bien, y se esta desarrollando normalmente, es muy probable que este libre de la infección.

Al cuidar a los niños e infantes con vih, organize controles de crecimiento y médicos regulares,  mantenga una buena nutrición para alzar el sistema inmunológico. Proporcione todo el calendario usual de inmunizaciones al pequeño con vih, una vez que esta comprobado que el niño esta bien y no tiene ningún signo o síntoma de infección avanzada de vih. Asegúrese de que todas las infecciones comunes de la niñez sean reconocidas y tratadas lo mas tempranamente posible, y enfatice la diagnosis temprana y el tratamiento de la TBC, si se sospecha de ella, en todos los miembros de la familia.

Otras recomendaciones para el cuidado de niños y adolescentes infectados con vih:

 

  • Las criaturas con vih deben ser tratadas lo mas normalmente posible. Evite el estigma y la discriminación. Aliéntelos a jugar con las otras criaturas.
  • No trate de ocultar la infección al niño.
  • Las medicinas pueden tener efectos secundarios. Si el niño desarrolla una reacción como picazón o fiebre, suspenda la medicación inmediatamente y busque el consejo medico.
  • Asegúrese de que el niño tiene apoyo emocional y asesoramiento. Es importante escuchar las preguntas y preocupaciones del niño.
  • El desarrollo físico de los niños con vih puede ser mas lento, y ellos pueden estar avergonzados por su menor tamaño o su apariencia. Esto requiere de apoyo emocional.
  • Trate de asegurarse que el niño infectado no lleva la carga de tareas pesadas de la casa, en soledad, movilizando a la familia y a miembros de la comunidad para ayudar.
  • Aliente a los niños infectados a unirse a actividades relacionadas con la iglesia, y otras actividades, donde puedan contribuir con sus aptitudes, y desarrollarse espiritualmente.
  • Ayude a proporcionar la medicación para proteger contra las infecciones oportunistas, como lo indique un profesional de la salud.
  • Promocione los derechos y la dignidad de los niños que viven con y son afectados por el vih y sida.

Precauciones para los cuidadores

Existe un riesgo extremadamente bajo de ser infectado con vih y sida, si las siguientes precauciones son tomadas:

  • Use guantes cuando este en contacto con fluidos corporales –el vih esta presente en la sangre y los fluidos corporales.
  • Mantenga las heridas cubiertas (aquellas del cuidador y de la persona con vih y sida).
  • Siempre use guantes o bolsas de plástico para proteger las manos al limpiar derrames de sangre u otros fluidos corporales.
  • No existe riesgo en el contacto casual en la casa (no hacen falta guantes) –lave sangre, heces y orina con cloro común.
  • Lave los cubiertos, las sabanas, el baño, etc., con detergentes comunes.
  • Mantenga la ropa y las sabanas manchadas con sangre, diarrea, u otros fluidos corporales separados del resto de la ropa sucia de la casa. Use una pieza de plástico, o papel, guantes, o una hoja grande para manipular los elementos sucios.
  • No comparta cepillos de dientes, navajas, agujas, u otros elementos filosos que puedan cortar la piel.
  • Lave sus manos con agua y jabón después de cambiar las sabanas sucias, y ropas, y después de cualquier contacto con fluidos corporales.
  • Use condones en caso de actividad sexual.
  • El paciente puede ser bañado sin el uso de guantes si ninguno de los dos, paciente y cuidador, tiene herida alguna.

 

Cuidado de los moribundos

El cuidado de los moribundos puede ser difícil y cansador. El cuidador debe estar preparado para enfrentar el desafío y la realidad de la situación. Cuando no hay mucho mas que pueda ser hecho en términos de tratamiento, el enfoque en el tratamiento se detiene, y el cuidado del moribundo comienza. Este cambio ocurre cuando el tratamiento medico no esta disponible, o no es más efectivo, cuando la persona dice que esta lista para morir, y/o cuando los órganos del cuerpo (hígado, riñones, pulmones, corazón) comienzan a fallar. El cuidado de los moribundos puede ser proporcionado en el hospital, pero mucha gente prefiere morir en su casa.

¿Que es lo que puede ser hecho?

  • Mantenga a la persona confortable. Protéjala de los problemas que puedan hacerla sentir peor.
  •   Ayude a la persona a permanecer lo más independiente posible.
  • Asístala a través del periodo de luto, y en enfrentar con las perdidas constantes que experimentan.
  • Ayude a las personas y a los miembros de la familia a prepararse para la muerte. Esto puede incluir la elaboración de un testamento, facilitar la despedida de los familiares y otros parientes, y arreglar la transferencia de responsabilidades.
  • Mantenga a la persona dentro de la comunidad y el grupo familiar por el mayor tiempo posible.
  • Ore con ellos, y por ellos.
  • Haga los arreglos para que alguien se quede con ellos a medida que la muerte se acerca, aun cuando la persona aparente no estar más consciente.
  • Conforte a la persona.
  • Si la persona esta en un sufrimiento constante, déle medicación para el dolor. Use técnicas de relajación como el masaje suave de la espalda.
  • Continúe el cuidado físico básico para mantener a la persona limpia y seca, y para prevenir problemas de la piel, y rigidez o fijación de articulaciones.
  • Aliente la comunicación dentro de la familia y la comunidad.
  • Brinde contacto físico al tocar, tomar de las manos y abrazar.
  • Proporcione o arregle el apoyo pastoral y los rituales (unción de los enfermos, etc.)
  • Respete la dignidad de la persona moribunda.
  • Acepte las decisiones de la persona, aun si se niegan a comer, a levantarse, o si insiste en levantarse cuando el descanso fuera preferible.
  • Respete los pedidos personales (por ejemplo, si se trata de las visitas).
  • Pregúnteles lo que están sintiendo. Escuche y permita a la persona que hable sobre como se siente.
  • Acepte los sentimientos de rabia, temor y pena de la persona, y otras emociones.
  • Evite el ocultamiento de la verdad de su muerte inminente.

Preparando a la persona para la muerte

  • La persona puede temer a la muerte, o quizás quiera hablar de ella. Pueden hacer conocido este temor al estar enojados, deprimidos, o agresivos.
  • Proporcione apoyo espiritual y una presencia fiel.
  • Comprenda que una de las preocupaciones más comunes es el futuro de los hijos.
  • Este atento al temor del paciente de sufrir dolores al acercarse la muerte.
  • Este atento a la preocupación del paciente sobre lo que pasara después de que mueran. Asegúreles de la presencia amorosa de Dios y de la vida eterna (ver apéndice 3).
  • Proporcione apoyo emocional, espiritual y físico continuo, hasta que llegue la muerte.

 

Cuidado del cuerpo después de la muerte de la persona

  •  Maneje el cuerpo con el mismo respeto con el que se condujo cuando la persona estaba aún viva.
  • Respete los deseos de la familia con respecto al cuerpo del difunto.
  • Proteja sus manos al limpiar y preparar el cuerpo, particularmente si hay fluidos corporales como diarrea o sangre. Use guantes y lave después sus manos con agua y jabón.

Sentimientos de pérdida

  • Déle a las personas la oportunidad de hablar sobre los hechos que los llevan a su muerte, y sobre la muerte misma.
  • Tranquilice a las personas diciéndoles que los sentimientos de falta de fe, negación, tristeza, dolor y rabia son normales.
  • Permita a las personas expresar sus sentimientos y preocupaciones especialmente si es difícil para ellas el hacer esto en la presencia de otros amigos y familia.
  • Permita a las personas aceptar su perdida, y ver hacia el futuro.

 

Ayuda a la familia después que la persona ha muerto

  •  Cuando el paciente muere la familia aun puede necesitar ayuda para su duelo, o para arreglar cuestiones prácticas. Puede ayudar al escucharlos y asistirlos  en los arreglos del funeral, de acuerdo a las costumbres y regulaciones locales.
  • Si es apropiado, ayúdelos a hacer los arreglos para el servicio que se celebrará en memoria de la vida de la persona que ha muerto.
  • Recuérdeles que como cristianos creemos que Jesús murió para destruir a la muerte (Hebreos 2:9), y que nuestra esperanza descansa en la promesa de Dios de la resurrección de los muertos a una nueva vida. Asegúreles que su persona amada esta ahora descansando con el Señor.

Recursos para este capítulo

 

Family Health International, Hiv/Aids Care and Treatment: A Clinical Course for People Caring for Persons Living with Hiv/Aids, December 2004, en www.fhi.org/en/hivaids/pub/guide/careandtreatmentclinicalcourse2.htm

 

WHO (OMS), Caregiver Booklet. A Guide for Patients, Family Members and Community Caregivers, en www.who.int/hiv/pub/imai/en/imai_caregiver.pdf

 

WHO (OMS), Integrated Management of Adolescent and Adult Illness Modules (IMAI), en www.who.int/3by5/publications/documents/imai/en/1